martes 24/11/20
Área Metropolitana

Cumbre para tratar de zanjar la fallida planta de biomasa

Junta y Villaquilambre se reúnen para limar un acuerdo económico a los 16 meses de parar la planta
Martínez Majo con García. MARCIANO PÉREZ
Martínez Majo con García. MARCIANO PÉREZ

Casi 300.000 euros separan las pretensiones de la Sociedad Pública de Infraestructuras y Medio Ambiente (Somacyl) de las del Ayuntamiento de Villaquilambre para dar el carpetazo definitivo a la planta de biomasa en el municipio. Un desacuerdo económico que ayer trataron de limar el consejero de Fomento, Juan Carlos Suárez-Quiñones, y el alcalde Manuel García, a quienes recibió el delegado territorial de la Junta en León, Juan Martínez Majo.

Somacyl reclama la devolución de medio millón de euros de las licencias de construcción, apertura y funcionamiento, de tasas y el proyecto de obras, mientras Villaquilambre valora sólo el reintegro de lo que creen que corresponde, unos 230.000 euros de licencias más 53.000 euros de tasas si los técnicos municipales así lo estiman.

Lo cierto es que el reloj avanza y ya han trascurrido 16 meses desde que el 14 de junio de 2019 el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco ‘sacrificó’ por escrito la planta de biomasa por la fuerte contestación social que había generado (se registraron 3.200 alegaciones). Un anuncio que sirvió además de pegamento al pacto de gobierno a cuatro que aupó a la Alcaldía al regidor de Villaquilambre en detrimento del PSOE. Desde entonces la planta no avanza, se detuvo, pero falta el desestimiento formal y definitivo de Somacyl a construirla. En ese trámite se atascó el asunto que ayer trataron de desbloquear Suárez-Quiñones y Manuel García.

La idea de una planta de biomasa en León ha encontrado obstáculos desde 2016, primero con su frustrada ubicación en Cantamilanos y en 2017, en Navatejera. El proyecto para esta pedanía de Villaquilambre era ambicioso, con un presupuesto de 18 millones para evitar 53.000 toneladas de dióxido de carbono a la atmósfera y la intención de crear 12 puestos de trabajo directos. La venta con retroceso de las 5,3 hectáreas de suelo en la zona del Rebollo para la planta supuso un ingreso de 50.000 euros para la junta vecinal y el acuerdo de financiar el 30% de la energía que consume el Polideportivo.

Sobre el resultado del encuentro de ayer para poner el cierre definitivo a la planta de biomasa en el municipio no hubo respuestas ni por parte de la Junta ni del Ayuntamiento, aunque sí trascendió que se allanó el camino.

Cumbre para tratar de zanjar la fallida planta de biomasa