jueves. 18.08.2022
Una estación base de telefonía móvil de León donde se acomete la adaptación al 4G.

El LTE trae consigo velocidades de entre 30 y 60 mbites; hasta 100 en algunos casos; muy lejos de lo experimentado hasta ahora. En casos excepcionales, se prueban sistemas de 4G avanzado por el que circulan datos a velocidades de 300 megabites. Para elevar una comparación práctica con el uso común de navegación de datos a través de un terminal de uso común, a través del sistema 3G más optimizado se logra una velocidad de siete megabites. En la diferencia está el resultado del éxito comercial que esperan obtener las operadoras de telefonía móvil que acometen ahora la dotación tecnológica que les permitirá repartir la cobertura 4G. A partir de ese instante se introducirán nuevo parámetros técnicos a tener en cuenta a la hora de adquirir un terminal. Tendrá en cuenta el cliente que la tecnología Long Term Evolution se da fluidez en España a través de tres bandas de frecuencia: 800, 1.800 y 2.600. Este asunto, lejos de quedarse en una formalidad que sólo atañe a los técnicos transciende al tramo comercial del sistema. Los terminales han de estar dotados para recepcionar por esas bandas de frecuencia, de otra forma no resultarán últiles para manejarse en cobertura 4G, al menos en los nudos o zonas en las que se aplique en este territorio. El avance de la tecnología que define el sistema Long Term Evolution acumula un ritmo frenético en su implantación. Hoy hay tres redes más a nivel mundial que al finalizar el 2013 dedicadas a este sistema estándar, que ya alcanza a 97 países; en España hay un plan para usar la banda que utiliza la TDT para abrir más horizontes y capacidad al 4G.

Los datos circularán por el móvil a una velocidad de hasta 100 megabites