miércoles 15.07.2020
Transporte

La demanda de billetes en la conexión por tren con Barcelona desborda al Alvia en León

Renfe desplazó desde Madrid un convoy vacío para rescatar a 293 pasajeros sin asiento en la unidad procedente de Galicia
Tren Alvia estacionado en León, de los que cubren la línea entre Galicia y Barcelona. MARCIANO PÉREZ
Tren Alvia estacionado en León, de los que cubren la línea entre Galicia y Barcelona. MARCIANO PÉREZ

La nueva normalidad de los encales ferroviarios de la estación de León tiene episodios antiguos; el de ayer, con casi tres centenares de viajeros varados en los andenes a las puertas del Alvia Coruña-Barcelona tuvo una solución complicada. Y ya forma parte de la relación de incidencias derivadas del cierre de la conexión del tren hotel con la ciudad condal, que limita opciones de desplazamiento, dispersa la oferta y no absorbe la demanda.

Un desatino en las previsiones de la compañía ferroviaria puede explicar que estos viajeros leoneses (293, según la aportación de fuentes internas de la propia compañía) no encontraran lugar en el tren para el que habían obtenido billete; el incidente se achaca a una acción desacompasada entre el departamento comercial, que vendió pasajes para un Alvia con destino a Barcelona, con la idea de que esta rama procedente de La Coruña circulaba en doble composición, y el departamento de promoción, que metió en vías el tren en composición simple. El resultado, pasada la una de la tarde de ayer domingo, un gentío apelotonado en los andenes de la estación leonesa con esperanza vana de acceder a un tren en el que no tenían sitio. Ni para viajar de pie.

Doble composición
Los viajeros no tenían asiento en el Alvia, que salió de León con retraso de dos horas y media

El desajuste se solucionó con una medida muy poco recurrida entre el repertorio de incidentes similares en los tránsitos ferroviarios de viajeros; la compañía se vio obligada a mover un tren desde Madrid-Chamartín, un modelo de las mismas características, un 130 que circuló hasta León para tratar de enjugar la espera, el malestar y el desconcierto de los viajeros, que esperaron por un periodo de dos horas y media hasta que se niveló el orden. En la cadena d e incidencias, una más; los problemas de acoplamiento del convoy de vagones vacíos desplazados de Madrid al que esperaba procedente de Galicia y con destino a Barcelona retrasó por otra media hora la salida. El empaque de la incidencia se mide por el volumen de viajeros afectados en León, que también asiste al descuido que sufre esta plaza ferroviaria; el convoy entró con 237 viajeros y salió de la estación leonesa con 530 pasajeros.

Oferta mermada
El incidente se cataloga ya como daño colateral de la supresión de servicios con la ciudad Condal

El percance se consideró entre el personal de la propia compañía de Renfe en León como el primero de los efectos colaterales derivados de la supresión de los trenes de larga distancia que permiten conectar León y Barcelona, que se han caído de la parrilla después de la liberalización de movimientos tras el periodo de confinamiento y la pandemia. En esa relación figura el Alvia Gijón-Barcelona y, como exponente estrella y comercial el tren Hotel, que a diario conecta Galicia y la capital barcelonesa, con una aceptación extraordinaria entre los viajeros con destino u origen en León, tal y como se registraba por el índice de ocupación de esa unidad, ahora suprimida.

Completada la maniobra de rescate para más de medio millar de viajeros que esperaron la llegada de vagones auxiliares desde »Madrid en la capital leonesa, el Alvia, ya en doble composición, amplió el recorrido por el trazado como un rosario de incidencias, derivadas de sus dos horas y media de retraso en la circulación: seis viajeros, en Sahagún; 41, en Palencia; 56, en Burgos; 40, en Miranda de Ebro. Escalada a Vitoria, Alsasua, Pamplona, Zaragoza, donde esperaba la línea de alta velocidad, un alivio en el ritmo de circulación agravado por el retraso. Más espeso, si cabe, por las circunstancias del trayecto desprovisto del servicio de cafetería, o sin aprovisionamiento de agua para los viajeros; Renfe envió a Zaragoza un tren con medio millar de botellas de agua para repartir entre el pasaje.

La demanda de billetes en la conexión por tren con Barcelona desborda al Alvia en León