viernes 21/1/22
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Una semana después de que huyera cuando hacía trabajos comunitarios de limpieza en el cementerio de Mansilla de las Mulas, la Guardia Civil detuvo ayer en la parroquia asturiana de Viñón, en el concejo de Cabranes, al preso fugado. La persecución se cerró después de días de vigilancia intensiva que comenzaron en León y han terminado a casi 150 kilómetros de distancia.

Según informó la Comandancia de Gijón, la detención se produjo después de que se tuviera conocimiento de que un taxista de la localidad de Villaviciosa lo habría trasladado a las 10.30 horas a la localidad de Viñón, cruce con Cabranes. A partir de esta alerta, la Guardia Civil puso en marcha un dispositivo de búsqueda en la zona, que dio como resultado la detención del preso a las 17.15 horas en la senda Arroyo Viacaba. El detenido, M.C.P., fue trasladado a dependencias de la Guardia Civil para pasar a disposición judicial una vez finalicen las diligencias policiales, según detallaron las mismas fuentes.

El asturiano M.C.P. protagonizó la fuga cuando, junto a otros tres presos y un funcionario, realizaban tareas de limpieza en las calles de Mansilla de las Mulas. En un momento de distracción aprovechó para huir a pie a Palanquinos. Al día siguiente, la investigación tomó como referencia un intento fallido de robo de un coche en Puente Villarente para seguir su pista. El rastro volvió a aparecer el jueves en León, en la zona de La Candamia, donde presuntamente dio una paliza a un octogenario y le sustrajo el vehículo con el que huyó a Asturias. El Peugeot 308 robado apareció en la mañana del viernes en Cabranes. El sábado, en Amandi, en el concejo de Villaviciosa, la Benemérita detuvo el sábado a una mujer de 32 años, identificada con la iniciales E.S., que acompañaba al preso en su fuga, pero el interno logró escapar al operativo que se montó en el entorno de Rodiles. Aguantó tres días más por la zona, hasta que ayer volvió a Cabranes.

Tras la pista
Un taxista que lo llevó desde Villaviciosa dio la alerta que acabó con su detención en Viñón

El interno de Villahierro, que según la Subdelegación del Gobierno no es peligroso, era un habitual de estos trabajos para la comunidad. Sin embargo, ya se había fugado otra vez, tras un permiso del que no regresó. Entonces, hace 10 años, su pista se siguió por el rastro de robos violentos que protagonizó.

Detienen cerca de su pueblo al preso fugado de Mansilla
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