martes. 31.01.2023
DIANA
Diana Morant, en su despacho en Ciencia e Innovación. BENITO ORDÓÑEZ

La ministra de Ciencia e Innovación asegura que todas las localidades que han presentado candidatura para acoger la Agencia Espacial Española se verán beneficiadas por las inversiones previstas en esta materia. Aunque no entra en detalles sobre las fortalezas de cada propuesta, asegura que es «una candidatura muy disputada». Y apunta al futuro: «Ahora el espacio es un mundo de oportunidades, y España es líder europeo en el sector aeroespacial».

—El hecho de que haya dos astronautas ahora en León, después de 30 años sin nuevos elegidos en España, ¿es un refuerzo para la candidatura leonesa a conseguir la sede de la Agencia Espacial Española, una señal de que algo se está haciendo bien?

—Desde luego es un reconocimiento. Me gustaría destacar el trabajo realizado por las 21 ciudades que se han presentado como candidatas, porque todas han hecho un ejercicio de poner en valor lo que ya existe en esta materia. Más allá de dónde se ubique la sede, lo que se está reconociendo es la red aeroespacial y los distintos focos de actividad que en este campo hay ya en nuestro país. Y toda esa red se va a ver beneficiada del Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica (Perte) Aeroespacial y de la propia agencia. Además, hay que resaltar que si Pedro Sánchez no fuera presidente del Gobierno esa sede se quedaría en Madrid. Es muy relevante esta política de desconcentración y de dar oportunidades a todos los territorios. Por supuesto, mi reconocimiento a León, que ha sido capaz de generar personas con tanto tanto talento como Pablo Álvarez y Sara García.

—El plazo se acaba, ¿cuándo se va a dar a conocer la decisión del Gobierno sobre la sede de la Agencia Espacial Española?

—No lo sé, ahora la decisión está en manos del Ministerio de Política Territorial. Desde Ciencia y Tecnología hemos hecho nuestro trabajo: impulsar una nueva agencia, establecer cuáles eran los criterios objetivos y logísticos para acogerla. Pero además hay otros criterios que también se tomarán en cuenta para la decisión final. Será en todo caso pronto, porque tenemos el encargo del presidente de que a primeros de año la agencia esté el marcha.

—Del conjunto de ciudades que  han presentado su candidatura para acoger a la agencia, ¿todas cumplen los criterios que se exigen, o hay un núcleo más reducido que está más cerca de estos requisitos?

—De entre las candidaturas presentadas unas tienen más posibilidades y otras menos, dentro de los criterios objetivos marcados. Lo cierto es que es una candidatura muy disputada.

—¿Conoce la candidatura de León, destacaría algún potencial especial que la avale para acoger la sede?

—No, sinceramente no puedo hablar de los detalles de cada candidatura.

—¿Cuáles serán los primeros pasos de la agencia, cómo comenzará a funcionar y cómo se prevé que evolucione?

—La agencia está llamada a ser el núcleo que concentre todas las políticas y todas las relaciones tanto nacionales con el sector como internacionales en el ámbito del espacio. Ahora mismo el espacio es un mundo de oportunidades donde confluyen políticas de defensa, ciberseguridad y telecomunicaciones, políticas contra el cambio climático y de transición ecológica, de agricultura de precisión, de protección civil, de lucha contra incendios, ciencia,… Al final en el espacio había muchas puertas, y ahora lo que vamos a establecer es una puerta única que coordine todas las políticas y diferentes usos del espacio y que tenga una sola voz nacional e internacional.

—Señala que las inversiones del Perte no van a volcarse sólo en la sede de la agencia. ¿Hay una estrategia de reparto para que todas las provincias que trabajan en este campo se vean beneficiadas?

—Totalmente, de hecho hay una distribución territorial muy interesante, que ya estamos viendo en el Perte. Al final el programa es un reconocimiento a lo que ya existe, y sobre todo a la necesidad de potenciarlo. La pasada semana celebramos una reunión interministerial europea en París de la que hemos traído dos astronautas españoles (los leoneses Pablo Álvarez y Sara García); pero esto también se ha conseguido porque hay una apuesta muy clara del Gobierno de España por cambiar nuestra economía, el modelo productivo. Y uno de los sectores estratégicos, en el que  somos líderes actualmente en Europa, es el aeroespacial. Por tanto el Perte quiere fortalecer los potenciales y las capacidades que ya existen. A la interministerial hemos ido con un presupuesto histórico, con una envolvente para los próximos cinco años de 1.500 millones de euros. Desde que Pedro Sánchez es presidente hemos aumentado un 50% la aportación a la ESA, de 200 a 300 millones. Íbamos con una cartera de herramientas en la que nuestra industria y nuestra capacidad científica están mostrando su liderazgo internacional, para potenciar precisamente programas que les dieran oportunidades. Y hay que destacar que en estos programas hay una cuota de retorno muy importante. El dinero que invierte cada país retorna en contratos para industria y en oportunidades como la de estos dos astronautas.

—España ha tenido que redoblar su esfuerzo inversor para conseguir su cuota de astronautas, ¿eso se traduce en que participen en alguna acción concreta o programa, o eso depende de la ESA?

—Hemos hecho una apuesta sin precedentes en exploración del espacio, hay proyectos en los que estamos muy bien posicionados. Por ejemplo, generar una nueva estación espacial- Otra es en un nuevo sistema de navegación por satélite, lo que es el GPS pero europeo. Y en otro proyecto para retornar a la Tierra muestras que hemos tomado de Marte. De manera que esta apuesta por la exploración espacial en la Luna, Marte, esta nueva estación espacial, es lo que nos ha llevado a tener a los dos astronautas seleccionados por la ESA. Y además está la apuesta científica por la observación de la Tierra. El Copernicus, que nos ayudó a prever la erupción volcánica, o incendios como los que han asolado Castilla y León este verano. 

Diana Morant: «Todas las candidatas a la agencia se beneficiarán del Perte aeroespacial»