martes 3/8/21
La decadencia de los barrios

Un distrito sin alma que ‘Se traspasa’ o ‘Se vende’

San Claudio apenas tiene gente. Sus calles están en muy mal estado y solo resisten los negocios que hay junto al colegio o cerca del Albéitar
Contenedores en mal estado y calles vacías ayer sábado. F. OTERO

El bullicio que revuelve el barrio de San Claudio cada mañana lectiva contrasta con el silencio que lo envuelve cuando llega el fin de semana. Apenas hay gente por sus calles, llenas de cicatrices, pasos de cebra sin pintar y edificios descorchados en los que casi no hay vecinos. Ni si quiera cuentan en estos momentos con una asociación activa que los represente. Los que formaban su directiva «ya no viven aquí o han dejado sus negocios», según explica una de sus antiguas portavoces, quien reconoce que muchos han salido del barrio.

Hay demasiados locales cerrados, algunos «desde hace años», señala Adil, un joven marroquí que vive en una casa «sin ascensor» junto a la plaza de los Van Gogh. Los alrededores de los cines tienen mejor pinta que las callejuelas que serpentean uno de los distritos que más se ha devaluado en las últimas décadas. Es en ese mismo entorno, o junto al colegio y el instituto, donde resisten más comercios o establecimientos de hostelería abiertos. En el resto del barrio predominan los carteles de Se alquila o Se traspasa. «Hay muy poca actividad y solo se ve algo de gente los domingos, cuando tenemos el mercado aquí al lado», añade Adil.

Hay pintadas en los garajes y las paredes. FERNANDO OTERO

La suciedad es otra queja recurrente. «Hay demasiada porquería de los perros y en los contenedores te puedes encontrar de todo, desde un colchón a una mesa», reprocha Beatriz González, propietaria de una casa junto a la parroquia que da nombre al barrio, en la avenida de la Facultad, al lado del Albéitar, donde estaba la antigua Veterinaria, ahora sede del rectorado de la Universidad. «En San Claudio antes vivía mucha gente joven y estudiantes, pero con el tiempo esto se ha quedado vacío», lamenta.

Inseguridad

Los vecinos reclaman más presencia policial para evitar los botellones en el río o cerca de la bolera

«Por no quedar, no quedan ni tiendas de toda la vida. Solo puedes comprar en los supermercados, pero este barrio no es distinto a la mayoría. León está hecho pena, solo hay que ver la de población que hemos perdido en los últimos años. Se ve perfectamente. Están todos los locales cerrados», apunta Máximo Francisco, que vive desde hace décadas en San Claudio. También recuerda aquellos tiempos, «cuando teníamos la Facultad de Veterinaria» y en el barrio apenas había pisos vacíos.

«Por la noche, ahora, da miedo pasear. No se ve absolutamente nada y ya hemos tenido algún problema de robos y drogas, sobre todo por la zona de la bolera, aunque el último año la cosa ha estado más tranquila por la pandemia», continúa Beatriz González, que reclama «más presencia policial, preferiblemente a pie y por las noches, para que no haya ningún incidente y para prevenir los botellones, habituales en el río», advierte.

Piden también al Ayuntamiento que arregle y pinte las calles y «ponga baldosas nuevas en las aceras». Quieren, del mismo modo, que se limpien los garajes y los edificios que están invadidos por grafitis poco estéticos. Y que se obligue a los propietarios a arreglar los edificios para evitar que entren okupas. «Ya tuvimos este problema con varias familias que se metieron hace algunos años en una casa de la calle San Claudio, encima del gimnasio de Karate. Cada dos por tres tenía que venir la policía porque montaban unos pollos tremendos a cualquier hora», subraya Beatriz, quien cree que es «muy difícil» que el barrio reflote si «los vecinos somos cada vez más mayores».

Fachada desgastada cerca del Albéitar. FERNANDO OTERO

De hecho prácticamente no hay niños a pesar de que en la zona hay dos centros educativos, el colegio San Claudio y el instituto Padre Isla. Según el último padrón municipal publicado por el Instituto Nacional de Estadística, tan solo hay 29 menores de diez años en este barrio. Nada que ver con los 427 que residen junto al campus universitario o los 418 que hay en las inmediaciones del centro comercial Espacio León. Otro de los sectores con más densidad de niños está en La Lastra, que cuenta con 413 menores empadronados entre la calle Gracia, la Avenida de Madrid y el Paseo del Parque.

«Aquí los pisos son baratos, pero muchos están en mal estado, son viejos y los dueños no tienen capacidad económica para reformarlos», explica Isabel, que regenta un negocio en la zona desde hace muchos años. «Aunque entre semana se ve mucho movimiento, la gente está de paso. Como mucho toman un café porque tienen que ir al médico o llevar a los niños al cole, pero por las tardes el barrio se apaga», asegura. «Es una pena ver así las calles, con un aspecto sucio, pero si no hay vecinos nadie mira para San Claudio», critica.

Un distrito sin alma que ‘Se traspasa’ o ‘Se vende’
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