sábado. 02.07.2022
                      Cara norte del inmueble de doctor Fleming. RAMIRO
Cara norte del inmueble de doctor Fleming. RAMIRO

Sobre el inmueble del número 19 de la calle doctor Fleming se emitieron informes concluyentes en torno a su estado: el índice de vulnerabilidad, muy alto; índice de daños, muy alto. Hundimientos en la cubierta. En una inspección ocular exterior, se detectaron grietas y fisuras, defectos varios en los muros de carga, grietas verticales en las fachadas.

Las máquinas no habían entrado aún a la zona limítrofe con este edificio, y el promotor de la obra que ha resultado de la integración del ferrocarril bajo losa ya envió algunas advertencias al Ayuntamiento de León con el fin de que se tomaran cartas en el asunto.

Este edificio en situación de abandono forma parte de la lista negra señalada por las asociaciones vecinales del barrio ferroviario de León como intervenciones urgentes, como lugares en los que actuar. Que se acometa la demolición antes de que se caiga, resumen la aspiración de las asociaciones a las que tras la integración del ferrocarril les ha quedado un buen repertorio de elementos urbanos de los que ponerse a cubierto.

La ingerencia de esta construcción resultó también célebre en medio de la tarea de hacer pasillo subterráneo al hueco del tren; hubo alertas porque los operarios temieron lo peor al tratar de colocar los muros pantalla que se asentaron como cajón ferroviario; incluso, se llegó a pedir la intervención municipal para echar abajo de forma controlada las chimeneas antes de que se cayeran por la amenaza de ruina.

El inmueble de Doctor Fleming 19 es el penúltimo estertor que hereda la ciudad en el cordón de la integración del ferrocarril; hoy en día un refugio urbano atestado de palomas entre estancias con ventanales de par en par y restos de una zona abandonada a su suerte. Las asociaciones vecinales ya han hecho constar su deseo de que se intervenga para asegurar el perímetro, abierto a dos calles de paso; la principal de la principal arteria del barrio, y el pasillo resultante del entierro del tren, que se abrió a los peatones hace tres semanas entre la verja de la valla de la integración y los patios y fachadas de los edificios que lo escoltan.

Las peticiones ante las autoridades municipales no han dado el resultado esperado; ni con el sello del informe de Adif, que calificó el estado de muy grave, derivado de la suma de los daños de la estructura; en algún momento, antes de envolver el túnel del ferrocarril con los muros de pantalla,s e llegó a temer por el colapso de la estructura.

Luego, está la apariencia en mitad de un área urbana que ha encontrado otro rostro gracias al revoque logrado tras la reforma de la estructura de tráfico del ferrocarril; el edificio temido por los vecinos fue testigo de aquel ritual de la barrera y el paso a nivel, que tomó el pulso durante décadas a la presión arterial de la capital leonesa.

Doctor Fleming 19 ofrece una cara arrugada; pero esconde secretos en el patio trasero propios de las leyendas urbanas del descuido. De alguna forma se llenó del ornamento vegetal del árbol del cielo, una especie invasora procedente de China, que se expande como una mancha de aceite, y está recomendado como elementos a eliminar por muchos arboricultures; otra coincidencia fatal en este chaflán que se libró del tren en superficie.

Doctor Fleming, 19: otra zona cero del soterramiento