martes. 09.08.2022
                      Nuria González Rabanal y Dionisio Domínguez Mendoza. FERNANDO OTERO
Nuria González Rabanal y Dionisio Domínguez Mendoza. FERNANDO OTERO

El Colegio de Economistas de León retoma la actividad presencial con la convocatoria de la undécima edición del Premio Fernando Becker, que se entregará como era habitual antes de la pandemia en septiembre, durante la celebración del Día del Economista. La decana, Nuria González Rabanal, destacó que esta distinción reconoce la labor de personas con actuaciones relevantes que tengan vinculación con León, y realicen actividades económicas, empresariales o de gestión que respondan a ese liderazgo. Se abre el plazo de presentación de candidaturas.

El premio recupera también el patrocinio del a Fundación Monteleón, cuyo secretario, Dionisio Domínguez, recordó que el apoyo a esta iniciativa comenzó con la Obra Social de Caja España; y comprometió el respaldo de la institución al conjunto de la sociedad.

González Rabanal hizo también durante la presentación un repaso de la «preocupante situación de la economía», que es global pero que a «España le afecta como un país del sur, en lo económico, político, de inmigración, cambio climático y seguridad». Advirtió sobre las consecuencias de la galopante inflación, después de «que la crisis de 2008 supuso un cambio en el engranaje económico, que sufrió especialmente la clase media. Ahora la economía parecía superar la pandemia, y retomar el pulso del crecimiento, pero se enfrenta de nuevo a un conjunto de factores que no han sido bien gestionados».

«Vamos a sufrir»

«Me temo que vamos a sufrir mucho, porque inflación más crisis económica lleva a aplicar políticas anticíclicas, lo que supone incrementar el déficit público». La decana de los economistas explicó que «el verano va a pasar, porque hay ganas de salir, pero vamos a tener un otoño muy caliente».

En cuanto a la situación de las empresas leonesas, destacó que la provincia tiene «una posición geoestratégica que la coloca en la periferia del centro, y eso nos ha lastrado». Como lo ha hecho también «la diáspora institucional, de unidad de acción y de reivindicación, porque cada comarca de la provincia tiene una identidad y la defiende por separado. Aún no hemos aprendido a actuar con unidad. Nos manifestamos y decimos que tenemos que actuar juntos, pero luego el personalismo puede más y lastra nuestras posibilidades».

Recordó también la complejidad de «un tejido empresarial muy diferenciado, con empresas industriales muy importantes, pero también microempresas con una cultura de autónomo».

Los economistas retoman el Premio Fernando Becker