miércoles. 17.08.2022

El edificio que cierra la plaza de la vieja estación de León saltó a la actualidad porque enseñó la entrañas, con techos apuntalado con un bosque de postes, dispuestos para evitar el desplome.

Luego, llegó la cadena de respuestas vacías, que dilataron la incertidumbre sobre el futuro de la dedicación del inmueble, resuelta en pocas semanas; justo, en el tiempo que tardó en salir a la luz la licitación de otro edificio de oficinas en Valladolid (donde se centraliza casi toda la estructura ferroviaria se deja vacía en León) que es similar al empeño que se daba a este que formó parte de la milla de oro del ferrocarril en León.

A comienzos de año, el Gobierno dio respuesta sobre sus intenciones, las del organismo público Adif, con la residencia de maquinistas. «Las características geométricas no hacen viable cumplir con la normativa urbanística vigente, lo que añadido a los daños estructurales del edificio por los que está afectado no hacen económicamente viable su rehabilitación». Con esta explicación resumió Adif el futuro de la residencia de maquinistas, en una pregunta realizada por el senador del PP por León, Antonio Silván, en el senado.

En fechas previas a la decisión del cierre, Adif procedió a retirar el mobiliario interior del edificio, trasladó el escaso personal que tenía una función laboral en esta estructura, y dejó las cuatro plantas del inmueble cerradas a cal y canto.

Despejada la duda del futuro en cuanto a su dedicación en el ámbito ferroviario, con el cerrojo echado, la única alternativa que parece relacionada con este edificio es la hora de la demolición. «Otro espacio que puede ganar el entorno», sin el perjuicio de que muestre la ruina que tiene encima.

El edificio de la milla ferroviaria de León que se salvó con puntales