miércoles. 06.07.2022

HP ocupará el antiguo edificio de Everest, en el polígono de Trobajo del Camino, desde donde no hace muchos años se editaban clásicos adaptados como el Cantar del Mio Cid, El Quijote o las Novelas Ejemplares. También atlas didácticos, enciclopedias y cientos de libros que descansaban en las estanterías de casi todas las casas, hasta que los problemas financieros, y la crisis del papel, liquidó la editorial tras más de medio siglo en León. Ahora, ese espacio, lo ocuparán impresoras de última generación.

Todo empezó en 1957, en un pequeño taller, origen de Everest, que en 1961 publicó su primer libro, un Diccionario Básico de la Lengua Española, al que más tarde acompañó un Manual de Cocina Práctica (1962). A través de obras asequibles para las economías familiares de aquel momento, a la vez que sencillas, útiles y de fácil manejo, sus promotores gestaron un catálogo esencialmente didáctico y pedagógico, pensado para los alumnos, pero también para fortalecer la cultura general de los españoles que, en los primeros años sesenta, veían como se abría un nuevo horizonte de conocimiento. La democratización de la cultura, el acceso universal del saber a las clases menos pudientes, fue entonces uno de los objetivos de numerosas casas editoriales como Espasa Calpe, Destino, Planeta y Anaya, que fundó Germán Sánchez Ruipérez en Salamanca, dos décadas después del final de la Guerra Civil, en medio de un país más o menos reconstruido.

Everest se sumó a este empeño desde León, pero no se conformó, sino que amplió su campo de acción con la llegada del turismo extranjero a un país barato y ávido de divisas como era la España de la década de los sesenta y setenta.

Surgió así una de las colecciones que más y mejor ha identificado a este sello: las guías de turismo de cada una de las provincias españolas que comenzó a publicar a finales de los sesenta, en pasta dura y a color, de las que tiró decenas de miles de ejemplares y que, con el paso del tiempo, reeditó con monografías dedicadas a comarcas, espacios naturales, itinerarios culturales, museos, costas y monumentos. Llegó a tener 400 trabajadores, pero en octubre de 2015, tras varios Expedientes de Regulación de Empleo, cerró sus puertas. La fábrica quedó vacía tras vender los volúmenes que quedaban. Hoy la rescata HP.

La editorial cerró en 2015, llegó a tener 400 trabajadores y publicó miles de libros y...