martes 19/1/21
Incertidumbre en la vuelta al cole

Educación mantiene el inicio del curso a pesar de las presiones para aplazarlo

Los profesores y los equipos directivos denuncian que en muchos centros «es imposible» mantener la distancia de seguridad
Profesores del Luis Vives reunidos ayer en el patio del colegio para planificar el inicio del curso. MARCIANO PÉREZ
Profesores del Luis Vives reunidos ayer en el patio del colegio para planificar el inicio del curso. MARCIANO PÉREZ

Profesores, equipos directivos y Ampas han presionado a la Consejería de Educación a lo largo de los últimos días para que retrasara el inicio del curso al menos una semana, tanto en Infantil y Primaria, que arrancan hoy, como en Secundaria y Bachillerato, que empiezan el lunes.

No ven a los centros preparados para cumplir, sobre todo, con la distancia de seguridad de metro y medio que han decretado las autoridades sanitarias. Muchos colegios, principalmente de entornos urbanos, carecen de espacios alternativos para desdoblar aulas. Tampoco hay recursos suficientes. Y los profesores de refuerzo que contrató la Junta pisarán hoy por primera vez los centros.

Para Javier Fernández, responsable de educación en Csif y Presidente de la Junta de Personal Docente, donde están representados todos los sindicatos, «el regreso a clase no se va a realizar de forma segura porque no se han hecho las cosas bien». Lamentó ayer que la Consejería de Educación rechazara las peticiones del profesorado para que se aplazara el inicio por las carencias que todavía presentan demasiadas instalaciones. «En tan pocos días no da tiempo a adaptarlas», critica.

Limitar extraescolares

La consejera de Sanidad es partidaria de mermar «lo más posible» ese tipo de actividades

Aseguró al respecto que la Administración autonómica no se dio cuenta hasta el pasado 3 de septiembre de que los colegios e institutos «incumplían la medida de seguridad número uno, es decir, la distancia de metro y medio» entre compañeros. «Pensaban que si se usaba la mascarilla no hacía falta. Ahora llevan tres o cuatro días con el metro físico comprobando si hay este espacio y en muchos centros es imposible», denunció.

«Tampoco han buscado la cesión de espacios de titularidad municipal para un uso temporal», explicó ayer Javier Fernández, quien culpa a la consejería de la «incertidumbre» que ha generado el arranque del nuevo curso en medio de una pandemia.

Todos responsables

Apela al comportamiento individual adecuado para mantener la distancia social y la higiene

«Llevo 35 años de servicio como funcionario docente y no he visto nunca tanta improvisación», señaló. Recordó que los 220 centros que hay diseminados por la provincia remitieron a la Junta «hace dos meses» un informe con todos los espacios de los que disponían para ver cómo se podían organizar las clases y los desdobles «pero no han hecho nada y ahora vemos las orejas al lobo», criticó, al mismo tiempo que acusó a la consejería de descargar toda la responsabilidad sobre los equipos directivos. «Hasta el último día han estado moviendo muebles, sin vacaciones, haciendo un trabajo ímprobo para adaptar los centros a los protocolos, pero no les compete a ellos», subrayó Javier Fernández, quien exige a todas las administraciones que se tomen la educación como «una cuestión de Estado» y que no trasladen a la sociedad «una apariencia de normalidad que es mentira».

Él lo tiene claro: «No es posible regresar a clase en estas condiciones. No es seguro. Tampoco podemos mantener la serenidad ante una situación como ésta». Del mismo modo, rechazó la ratio impuesta por el Ejecutivo de Alfonso Fernández Mañueco, de hasta 25 alumnos, cuando desde la comunidad educativa se pedía bajarla a quince en Infantil y Primaria y a 20 en Secundaria. «Habrá aulas hasta con 27 estudiantes», reveló.

«Hemos reivindicado más profesores de refuerzo, personal de limpieza, ratios más bajas... Nos preocupan especialmente los colectivos vulnerables. La Administración debería recapacitar y aplazar la apertura», reiteró.

«Si no, va a ser un auténtico caos», augura, en la misma línea de muchas familias, que reclaman entornos seguros para llevar con tranquilidad a sus hijos al colegio. «Ojalá no pase nada, pero no están preparados. Deberían haber reflexionado sobre los tiempos, como pedían las Ampas y todos los sindicatos», manifestó Javier Fernández, «preocupado» ante una situación que podría descontrolarse. Hoy vuelven casi 30.000 alumnos a clase. Y el lunes otros tantos.

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