viernes. 03.02.2023
El responsable del área laboral de Asprona, Juan Luis Cantón, reconoce que la integración de minusválidos en el mercado laboral se enfrenta a dos problemas. Uno, la fuerte competencia de los precios de los manipulados que llega desde Oriente y de los países del Este y que obligará «a ir abandonando ese tipo de trabajos para centrarnos más en la especialización y la tecnificación», indica. El segundo es la competencia con otras organizaciones, ya que la Junta subvenciona igual -el 50% del salario mínimo interprofesional y una bonificación de la Seguridad Social- tanto la integración de un discapacitado físico como psíquico o sensorial. «La mayoría de nuestros asociados presentan minusvalías psíquicas o sensoriales, y está claro que una persona en silla de ruedas encontrará dificultades en su vida diaria, pero no en el trabajo, frente a otros con capacidad intelectual limitada, que son más dependientes y precisan mayor grado de formación y seguimiento. Esa es nuestra labor y la diferencia con otras asociaciones». Cantón insiste en que Asprona protege a personas con minusvalías, no a los empresarios, «así que no nos presentamos a los concursos que tiran los precios».

«El mercado nos obliga a buscar la especialización y la tecnificación»