miércoles. 01.02.2023

Según el proyecto, el edificio de la Concejalía de Juventud fue concebido con grandes cristales y cerrado con una cubierta vegetal como un elemento natural que tenía que dar «gran potencia a todo el conjunto». «La estructura adosada —se explicaba— es un pórtico ‘extruido’ con cubierta vegetal inclinada a sur. Esto hace que dicho plano tenga la mayor insolación posible y permita que las especies vegetales puedan desarrollarse. Por otra parte el alero propuesto permite controlar la insolación en la edificación en verano, para evitar la luz directa en las zonas de trabajo. Esta vocación de encarar al sur el volumen permite que todo el edificio tenga la orientación más óptima para iluminar y calentar el edificio en el crudo invierno leonés, aprovechando la energía de la orientación sur y la gran inercia térmica de la cubierta para regular el calor y actuar como acumulador energético. La fachada sur es una gran ventana que se crea desde la relación con la plaza adyacente y permite iluminar todo el ancho de la crujía». Así lo explicaba el estudio de arquitectura que redactó el proyecto. Sin embargo, la realidad es que se ha secado.

Frente a la gran «dureza» de la actuación en la plaza y su urbanización general, esos espacios verdes a un lado y otro encauzaban la vista y la dirigían hacia la fachada oeste del cocherón, una fachada-icono con sus cuatro grandes arcos de acceso y sus cubiertas inclinadas.

Un elemento natural que debía dar un gran potencial a Espacio Vías
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