lunes. 05.12.2022

Laboratorios Ovejero arrastra problemas de liquidez desde hace tiempo. No dispone de recursos suficientes para hacer frente a los pagos comprometidos y adeuda ya diez nóminas a su plantilla, formada en estos momentos por 76 trabajadores, según confirman fuentes sindicales.

De hecho, en diciembre del año pasado, cuando no había ninguna oferta firme para hacerse con el control de la compañía, los propios trabajadores afectados por los impagos convocaron tres jornadas de huelga para advertir de la situación tan complicada por la que atravesaba la empresa leonesa, fundada en 1948, aunque no fue hasta 1950 cuando inauguró su primera planta de liofilización para producción industrial y desarrolló la primera vacuna contra la lengua azul.

Tras más de setenta años de trayectoria, dispone de una amplia gama de productos veterinarios y servicios de valor añadido destinados al cuidado de la salud de la mayor parte de las especies y que se comercializan ya en más de 50 países. Su apuesta por la investigación se ha acentuado también en los últimos años con el desarrollo de productos biotecnológicos «siguiendo las más elevadas exigencias de seguridad y eficacia». Posee fármacos de última generación para la mejora del sistema inmunitario de los animales, apostando decididamente por la medicina preventiva, la reducción y optimización del uso de antibióticos y la mejora de la salud pública.

Si, finalmente, el Grupo Labiana asume la propiedad de Laboratorios Ovejero mantendrá su unidad de producción en León, tal y como se acordó el martes con el comité de empresa, que aceptó el calendario de pagos para liquidar de forma progresiva la deuda que la compañía tiene con sus empleados, a los que les debe diez nóminas. Tampoco habrá despidos y garantizarán la viabilidad de la compañía con las inversiones necesarias.

La empresa mantendrá su arraigo con León a pesar de la venta
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