sábado. 02.07.2022
Segunda noche

Encierro en el polideportivo de Nava como protesta por los ocho despidos

Los trabajadores exigen una solución al conflicto tras tener seis nóminas sin cobrar y estar en Erte
Los trabajadores del polideportivo de Navatejera han instalado las camas del encierro en la zona del gimnasio. FERNANDO OTERO

Los 17 trabajadores del polideportivo de Navatejera pasaron ayer su segunda noche de encierro en las instalaciones en las que trabajan como señal de protesta y para exigir una solución a la pedanía, titular de las instalaciones. Los empleados, personal laboral, recuerdan que llevan, en la mayoría de los casos, seis meses sin cobrar, en un Erte y que ayer se enteraron de forma sorpresiva de que ocho de los 17 trabajadores que integran la plantilla habían sido despedidos: monitores de natación, socorritas, mantenimiento y un trabajador de administración.

El portavoz de los trabajadores, José Manuel Valencia, avanza que el encierro durará «hasta que se logre una solución y el polideportivo sea viable», tras criticar que la pedanía ha utilizado las instalaciones deportivas «como ariete político» contra el Ayuntamiento de Villaquilambre y alega que «el objetivo es la privatización, pero la llegada de la pandemia lo frenó». «En vez de seguir aprovechando la vía que daba el Gobierno con los Erte nos despiden, nos deben seis nóminas, y lo hacen porque no es su dinero, porque esto lo paga el pueblo, y así sólo lograrán aumentar la deuda», señala el trabajador, para añadir: «Nos han dejado sin trabajo, sin cobrar las nóminas y sin finiquito».

La delicada situación que atraviesa el polideportivo de Navatejera, con una Junta Vecinal que acumula una deuda de 1,5 millones de euros, llevó en marzo al Ayuntamiento de Villaquilambre a elevar una consulta al Consultivo para ver cómo asumir la gestión de las instalaciones y los trabajadores se reunirán hoy con el alcalde, Manuel García. Además, exigen la dimisión de la pedánea, Berta Llamazares, y el portavoz socialista en el municipio, Jorge Pérez.

Arma política
«Nos han dejado sin trabajo, sin cobrar las nóminas y sin finiquito», lamentan los empleados

El PSOE de León condena los altercados que se produjeron el lunes entre sus representantes y los trabajadores, a los que interpusieron una denuncia de acoso e insultos. El líder de los socialistas, Javier Alfonso Cendón, consideró que se trata de «actos injustificados y deleznables».

A la espera de una solución viable, los empleados, que consideran nulos los despidos, dormirán por turnos en el polideportivo y permanecerán en él durante el día como señal de protesta. «Llevamos 18 años trabajando aquí, hemos levantado este pabellón y nos gusta lo que hacemos. Ahora nos lo han arrebatado para usarnos como arma política», señala una de las despedidas, Nuria Carnero, muy emocionada, mientras sus compañeros comentan que otra compañera, a pesar de que no ha sido despedida, ha tenido que ser atendida en el Hospital de León por una grave crisis de ansiedad. «A los que se quedan los van a obligar a trabajar sin cobrar y a doblar turnos», lamentan los compañeros despedidos, para añadir: «Casi es peor la presión que tendrán que sobrellevar los que se quedan».

Sehila Bayo Vega está embaraza y durante los últimos quince años ha sido monitora de natación. Se enteró del despido por un mensaje de whastapp que le envió una de sus alumnas. Después le llegó el burofax. «Nos han sacado del Erte para dejarnos en la calle», lamenta. «Esto no es por el covid, siempre que llega el verano o la Navidad no cobramos», apunta su compañera Marina González Fernández, que ha trabajado como socorrista desde que abrió.

Desde el Ayuntamiento consideraron la actitud de la pedanía de «infantil y vergonzosa» por responsabilizar al consistorio de los despidos y tacharon de «intolerable la actitud» de la directiva socialista de la pedanía a la que exigieron que asuma la responsabilidad de su gestión.

Encierro en el polideportivo de Nava como protesta por los ocho despidos