sábado. 26.11.2022

Hasta once plataformas logísticas ferroviarias adelantan a Torneros en perspectivas de actividad y en desarrollo del proyecto. Donde en otros puntos se arman estructuras y están a punto de acceder trenes, en León se mantiene el escenario virgen. En La Llagosta, en Barcelona, Adif licita obras por más de 80 millones de euros las obras de la terminal logística del Vallés, y su conexión al ancho estándar que nutre el Corredor Mediterráneo, que es el alter ego del tiempo de transporte detenido en el perímetro del noroeste. La Plana de Lérida dispone de un plan urbanístico vinculado a la actividad económica con referencias y detalles sobre una plataforma intermodal que está llamada a convertirse en una d las más grandes de España. Por inversión, pero también por espacio; 200 millones de euros, con más de 430 hectáreas en el enclave; se puede contar otro tanto de Teruel, donde confluye la diagonal del eje del Ebro al Mediterráneo; sólo el proyecto se impulsa con una cuantía de 1,2 millones para la redacción; Tamarite, en Huesca se aplicarán 120 millones en la urbanizar y en dotar de estructura industrial al área; En Badajoz se construye un haz de vías de entre 800 y 950 metros para la recepción de mercantes en un límite logístico que recibe 15 millones de inversión; en Mérida se bifurcan desde el sur dos ramales; uno de ellos hacia Navalmoral, donde se arma una estructura de 12 millones de euros. En Vitoria, en Júndiz, se perfila ya una inversión de 38 millones de euros, algo más modesta que la de Vicálvaro, en Madrid, en donde está previsto que el haz de vías reciba 20 millones y el proyecto global de plataforma, 45 millones. Los casos de Valladolid y Medina, que desplazan el noroeste de España fuera del noroeste, son ejemplo del país de dos velocidades, según la inversión en estructura del tren.

La España de dos velocidades, a través de la inversión en ferrocarril