jueves. 01.12.2022
Un puesto en la residencia Santa Luisa ha estado en el centro de la polémica esta semana.

La tormenta de críticas de los últimos días y el malestar del propio equipo de gobierno, por verse envuelto en una polémica con tintes de tráfico de influencias, han desencadenado un rápido desenlace. La esposa del diputado de Cultura, Teodoro Martínez, presentó ayer en el Registro de la Diputación a última hora de la mañana su renuncia a la plaza de la discordia.

No continuará en su nuevo puesto de trabajo en comisión de servicios como coordinadora asistencial en la residencia de ancianas Santa Luisa. Volverá de forma inmediata a su plaza de cuidadora en Nuestra Señora del Valle en La Bañeza.

En el escrito remitido a la presidenta de la institución provincial aseguraba que presenta renuncia «a la plaza de coordinadora asistencial en Santa Luisa de esta Diputación que estaba ocupando en comisión de servicio. Lo que a efectos oportunos firmo en León a 8 de agosto de 2013».

Tras conocer la renuncia, el portavoz del equipo de gobierno, Jaime González, remitió un comunicado anunciando la decisión de la mujer de Martínez. Reiteró que la institución considera que «el nombramiento de esta persona respondió a la más estricta legalidad». También mostró «el máximo respeto» por la decisión tomada por esta funcionaria.

No obstante, recordó que una vez que finalizó la comisión de servicio anterior (se refiere a la persona que ocupaba hasta hace unos días la plaza de coordinadora asistencial en Santa Luisa, a la que avisaron dos días antes para que abandonara su puesto), fue el servicio de Centros de Atención Especializada el que solicitó concretamente a las esposa del diputado de Cultura y alcalde de Villadangos para que ocupara esa plaza. «El servicio dijo que reunía todas las condiciones necesarias y la experiencia para cubrir el puesto, pudiendo asumir las responsabilidades que vienen asociadas a él».

Teodoro Martínez matizó en el comunicado de defensa de su mujer remitido ayer que no había ninguna otra solicitud, además de la de su esposa, para cubrir este puesto en Santa Luisa. El portavoz del equipo de gobierno reiteró también que las comisiones de servicios cubren las plazas por un tiempo limitado hasta que se convoca el concurso para dotar a la plaza definitivamente. «Son un procedimiento que se realiza y se ha realizado siempre conforme a la más estricta legalidad».

Anunció que la Diputación revisará todas las comisiones de servicio actuales para que «cada empleado ocupe el puesto que le corresponda». Podrán fin a estas comisiones convocando los concursos correspondientes para cubrir las vacantes.

La esposa del diputado de Cultura deja su plaza forzada por la polémica