lunes 1/3/21
Campaña de esquí

Los esquiadores abarrotan San Isidro y Leitariegos, que llegan al aforo máximo

La estación leonesa alcanzó su tope en torno a 2.200 y la lacianiega también con unos 1.100
El buen tiempo acompañó en San Isidro. JESÚS F. SALVADORES

Con las opciones de ocio bastante restringidas pero con una capa de nieve de más de dos metros, cientos de leoneses lo tuvieron ayer muy claro: la mejor opción para pasar el día era poner rumbo a San Isidro o Valle Laciana-Leitariegos, las dos estaciones de esquí que funcionan en la provincia. Una idea que, como consecuencia del cierre perimetral de la Comunidad, también tuvieron muchos esquiadores de otras zonas como Valladolid, Ávila o Zamora. El resultado fue que ambas alcanzaron por primera vez el aforo máximo establecido en los protocolos anticovid. Un aforo que no obedece a criterios fijos y que ayer estaba fijado en San Isidro en unos 2.200 esquiadores y en Leitariegos en algo más de 1.100. Sobre las 10.30, la estación leonesa dejó de vender forfaits cuando vio claramente con antelación que alcanzaría el máximo a corto plazo y dos horas después la imitaba la lacianiega.

En el panel de mando de ambas estaciones se numera a toda persona que pasa por los tornos y las cifras de ventas. Cuando se cruzan estos datos y se observa que faltan entre 400 y 500 para alcanzar el cupo se coloca el cartel de no hay billetes.

«Era algo previsible. Tenemos mucha nieve, hizo además un día espectacular y la gente lo aprovechó. Si a eso le sumas las últimas restricciones por el covid, el resultado es que llegamos a nuestro tope máximo», concedió la responsable de San Isidro, Olga Álvarez.


Futuros esquiadores en fila suben por la cinta transportadora para disfrutar de un gran día de nieve en San Isidro. JESÚS F. SALVADORES
 

Los más de 2.000 aficionados que lograron acceder a las pistas tuvieron a su disposición 17 kilómetros esquiables con espesores de nieve que iban desde algo más de un metro a casi tres. Los más de 30 kilómetros disponibles habitualmente quedaron recortados debido a que los remontes de Onofre y Riopinos no estaban ayer operativos. El primero porque el manto de nieve no era estable y esto alerta siempre de riesgo de aludes y el segundo porque no tenía abiertos los accesos viarios.

Opción de ocio
Las restricciones lanzaron a miles de aficionados a disfrutar de la nieve desde muy temprano

Olga Álvarez señaló que, pese a la decepción que supuso para muchos no poder esquiar, la jornada transcurrió con toda normalidad. «Todo estuvo bien coordinado y contamos además con la colaboración de efectivos de la Guardia Civil del Greim. Toda la gente que vino actuó con responsabilidad y, de una manera u otra, disfrutó de un gran día en San Isidro».

En este sentido, apuntó que ayer las tres cafeterías que funcionan ahora en la estación ampliaron notablemente la zona de terrazas para evitar aglomeraciones y para ofrecer una alternativa para pasar la mañana en la nieve a quienes no pudieron esquiar.


Un grupo de snowboarders ayer en Leitariegos. J.L. VEGA

El director de Leitariegos, Andrés Fernández, tuvo también un día intenso con las pistas a rebosar. Con espesores de nieve de más de un metro, abrieron siete kilómetros de los ocho habituales, que recibieron a algo más de 1.100 aficionados. El remonte de La Ferradura fue el único que no funcionó.

Tanto él como su compañera en San Isidro destacaron la rigurosidad con que se llevaron a cabo todos los protocolos anticovid establecidos para poder esquiar con el máximo de seguridad. Con todo ello, no hubo saturación y los tiempos de espera en las colas estuvieron siempre en márgenes muy razonables.

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