domingo 08.12.2019

La falta de maquinistas retrasa a 2017 la velocidad punta del AVE

Adif contaba con que el ERTMS estuviera operativo en diciembre y no podrá ser hasta el verano.
La falta de maquinistas retrasa a 2017 la velocidad punta del AVE

asun g. Puente | redacción

El AVE a León no podrá estrenar a final de año el sistema de seguridad que permitirá a los trenes alcanzar la máxima velocidad entre la capital de la provincia y Valladolid. Un nuevo problema se suma ahora al calendario de retrasos que arrastra la puesta en marcha del denominado ERTMS: la falta de maquinistas para probar el sistema en la vía a lo largo de los 162,7 kilómetros que distan entre ambas ciudades.

Las previsiones fijan ahora que el nuevo sistema de seguridad del AVE pueda funcionar de forma real en los trenes de este trayecto a finales del primer semestre de 2017, en junio. Según ha podido conocer este periódico, los maquinistas que deben realizar estas pruebas, siempre en horario nocturno cuando la vía no cuente con tráfico de ningún tipo, deben compatibilizar este trabajo con otras labores como la conducción del tren Al Andalus, además de testar otros vehículos en trazados de la alta velocidad en España.

Son maquinistas de la empresa de mantenimiento de los talleres de Renfe, Integria, y tienen que hacer las pruebas inicialmente a bordo de un Avant, un vehículo 114. A la falta de maquinistas se une también la disponibilidad del tren preciso cuando los probadores pueden realizar la labor o el problema a la inversa.

El sistema ERTMS (nivel 2), ya instalado en el trayecto de la alta velocidad entre León y Valladolid, comenzó en junio el periodo de pruebas de la instalación. Ahora llega el turno de testar el sistema software de los propios trenes para que todos los que circulan por este tramo consigan su homologación. Se trata del AVE 112, el Alvia 130 y el Intercity 121. Y cada vehículo precisa acumular entre 75.000 y 125.000 kilómetros para conseguir la certificación, por lo que necesitarán varios meses para conseguir sumarlos. Por ejemplo, en el caso de la línea Madrid-Barcelona, los kilómetros realizados antes de que el tren pudiera conseguir su máxima velocidad con el mismo ERTMS con el que cuenta la línea de León fueron 150.000.

Este sistema de seguridad (el de gama más alta que existe), que la alta velocidad de la provincia podrá estrenar en junio del año que viene, permitirá al AVE alcanzar los 350 kilómetros por hora, frente a los 200 máximos a los que circulan ahora estos vehículos por la misma línea y con el sistema Asfa, con el que se puso en marcha en su inauguración el 29 de septiembre de 2015.

El largo periodo de pruebas que comenzará en unos días permitirá adaptar las máquinas del AVE, Alvia y Avant a las vías. El sistema está acoplado no sólo en la propia infraestructura sobre la que circulan los trenes, sino también en el equipo de embarcado de las dos cabinas de cada tren.

Con el ERTMS, el AVE podrá alcanzar la máxima velocidad prevista en algo más del 80% de los 162,7 kilómetros del trayecto entre Valladolid y León. En todos los tramos a excepción de lo pequeños cercanos a las estaciones, donde deben aminorar la marcha. En estos lugares, y con el sistema Asfa actual, la velocidad oscila entre los 120 y los 160 kilómetros. La máxima velocidad con el nuevo sistema podrá alcanzarse, en su tramo más extenso, se encuentra entre la bifurcación de becerril (pasada ya Palencia) y la de Vilecha.

La falta de maquinistas retrasa a 2017 la velocidad punta del AVE