domingo 20.10.2019
Alta Velocidad

La fase de circulación en pruebas de la Variante no se iniciará hasta 2021

Ábalos confirma la fecha del periodo de verificación, que condiciona la apertura del túnel
Vista del enlace de vías previo al inicio de la Variante. MARCIANO PÉREZ.
Vista del enlace de vías previo al inicio de la Variante. MARCIANO PÉREZ.

La conexión por tren de alta velocidad entre León y Asturias está ahora enfrascada en una reforma integral del tramo entre la capital leonesa y La Robla; pero mantiene las cuentas pendientes con la Variante de Pajares que, después de quince años en obras y cerca de cuatro mil millones de euros ya absorbidos en el acondicionamiento de las galerías, comienza a definir la agenda técnica que deberá de afrontar antes de que un tren comercial complete el trayecto. Esa cadena de actuaciones comienza por el periodo de verificación de la estructura; la circulación en pruebas no comenzará antes de quince meses, a comienzos de 2021, según confirmó el Ministro de Fomento, José Luis Ábalos, en su última y reciente visita al Principado de Asturias, para dar cuenta a diversas actuaciones pendientes en ese territorio. Entre ella, la conexión del AVE; en virtud a ese cálculo de los ensayos, el horizonte de apertura de los túneles no será nunca anterior a los tres años, tal y como se denuncia de forma oficiosa desde diversos colectivos sociales y económicos y partidos político, que temen el retraso de la puesta en servicio hasta el año 2022. La fase de examen marca la antesala del estreno; el periodo de verificación suele ser dilatado, por las exigentes medidas de seguridad que marcan los protocolos. Hay un precedente próximo en el tiempo que puede definir el intervalo que le queda a las galerías ferroviarias para ver circular por su interior un trayecto comercial: el AVE a Granada, que se estrenó este pasado verano, empleó año y medio para solventar todos los requisitos que impone la comprobación de las vías. Ese plazo se ofrece como indicador de los que le resta al enlace de León y Asturias bajo la cordillera para entrar en servicio una vez que finalicen las obras. Ahora centradas en la extensión de raíles y la adecuación interior de algunas galerías maltrechas por la presión de las fugas de agua que escapan desde la vertiente leonesa a la asturiana, la ejecución de la Variante se desenvuelve en un proceso que debería estar acabado con holgura antes de final del próximo año.


Cada puesta en servicio de una nueva línea llega precedida de un control riguroso; la Agencia de Seguridad Ferroviaria recomienda un periodo específico de formación de los maquinistas; al menos deberá de acometer tres trayectos completos; antes, se habrán auscultado las vías, analizado los contornos geométricos, las pruebas de carga, los encajes electrónicos, el sistema de control y señalización ERTMS y los test de velocidad. Así se evalúa la fiabilidad.

La fase de circulación en pruebas de la Variante no se iniciará hasta 2021