lunes 26.08.2019
EL ESCÁNDALO DE LAS PREJUBILACIONES EN LA CAJA

Fernández seguirá disfrutando de su prejubilación e irá al Congreso

Pretende zanjar las críticas renunciando a su sueldo de diputado y al de concejal.
Fernández seguirá disfrutando de su prejubilación e irá al Congreso

«Nunca he estado en política por dinero». El ex alcalde de la ciudad, ex vicepresidente segundo de Caja España y líder de los socialistas leoneses quiso ayer zanjar la polémica sobre la millonaria indemnización que ha recibido con su prejubilación de la entidad financiera, 554.000 euros. Francisco Fernández anunció su renuncia a «la totalidad de sus ingresos». Primero se refirió a su futuro sueldo como parlamentario nacional, cuando en los comicios del 20-N sea elegido diputado por León, alrededor de 60.000 euros netos al año. «Si resulto elegido renunciaré a mi sueldo». Tampoco cobrará la nómina mensual que hasta el momento percibía como edil y portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de la capital: un total de 44.002 euros brutos por ejercicio. Dietas de uno y otro puesto están incluidas, igualmente, en sus renuncias.

Ni una palabra sobre dimisiones, ni nada de decir adiós a la cantidad que ha recibido de la Caja por no volver a trabajar allí. Seguirá adelante con su candidatura al Congreso en la lista socialista por León, donde ocupa el número dos tras el hasta ahora portavoz del PSOE en la Cámara Baja, José Antonio Alonso.

Una y otra vez insistió en que su indemnización corresponde a su prejubilación como trabajador de esta entidad financiera. «Sin ningún derecho más ni ninguno menos que cualquier otro, ni ningún matiz de discriminación. La Caja me lo ofreció y yo lo acepté; es lo que me corresponde desde los 19 años que comencé a trabajar hasta los 56 que tengo ahora».

Tras tres días recibiendo un aluvión de críticas, fuera y dentro de su propio partido y desde los más diversos sectores, Fernández decidió ayer comparecer ante los medios.

«Mucha gente ha hablado, me toca hablar a mí. Es la hora de que me pueda explicar». De las críticas recibidas, especialmente de las que llegaron desde sus propios compañeros dijo: «Son declaraciones impropias de personas con buenos sentimientos».

Aludió a que los ciudadanos leoneses ya le conocen. «No tengo que explicar mucho de quién soy y cómo soy. He tenido distintas responsabilidades públicas; he sido alcalde de esta ciudad, soy conocido, saben cómo vivo, quién soy, cómo visto y dónde se me ve».

Respecto a la explicación de la indemnización recibida, aspecto al que dedicó gran parte de su comparecencia, enfatizó que a lo largo de estos años en la Caja ha estado también en excedencia por sus cargos públicos «con todos los derechos, incluida la antigüedad, como cualquier otro compañero de esta entidad». El secretario provincial del PSOE afirmó que su empresa le ofreció la prejubilación igual que a otro grupo de trabajadores de distintas edades y puestos.

«Una oferta que me llegó a mí también. Después perdí la Alcaldía y tuve una reflexión sobre incorporarme, como hice cuando terminó mi etapa de vicepresidente primero de la Diputación, que volví a trabajar hasta que fui candidato a la Alcaldía. Tenía distintas opciones, porque debía además pensar si continuaba como concejal. Decidí aceptar la prejubilación que se me ofreció».

Este asunto, la polémica de sus millonarios ingresos, «ha servido para que ciertas personas utilicen la demagogia propia de los que han intentado mezclar todo para dañar a mi partido, a mis compañeros y a mí».

Para acallar «esas bocas demagógicas» manifestó: «Yo no he estado en la función pública por dinero, ni lo he hecho nunca. Tengo mi casa con la hipoteca correspondiente, no seis pisos ni cuatro coches. La defensa que he hecho de León y mis reivindicaciones por León no las he hecho por dinero». Desveló en este punto que durante su etapa de alcalde de la ciudad no había cobrado «ni una sola dieta en seis años; creo que todo esto que comento son gestos que explican que no he estado en la política por dinero».

Una vez que señaló todas los ingresos a los que renunciará apostilló: «Los demás también que lo hagan de verdad, no para emponzoñar mi vida pública y personal. Puedo ir con la cabeza alta por la calle». En este punto arremetió contra el Partido Popular, al que exigió que cesara con sus «amenazas y tome nota y haga lo mismo con sus ingresos, ese día hablaremos con más tranquilidad y con la cabeza más alta».

No quiso valorar las críticas recibidas desde el seno de su propio partido. «No lo pienso. Lo que tengo es por mi trabajo desde los 19 años. Seguiré en la función pública de una forma honrada y honesta. Que sea feliz, si alguien ha filtrado algo para que yo no pueda ir con la cabeza alta, ha fracasado».

Sarcasmo ante la incomodidad. Las insistentes preguntas de los periodistas iban incrementando la impaciencia de Alonso y Fernández, quien llegó a ponerse sarcástico a la hora de responder si su renuncia al sueldo como diputado incluía también que no cobrara las dietas que la Cámara Baja contempla para los parlamentarios..

«Mire, cuando yo digo la totalidad de mis ingresos, quiero decir eso. Se lo voy a decir despacio para que le quede más claro: la to-ta-li-dad. No sé si me pedirán que yo pague más también», recalcó. En ningún momento, antes de esta matización, se había referido a que renunciaría a todo, de hecho lo de las dietas lo especificó en esa intervención y un momento antes había dicho que no cobraría su nómina del Ayuntamiento de la capital.

Fernández seguirá disfrutando de su prejubilación e irá al Congreso