martes 22/9/20
LAS INFRAESTRUCTURAS

Feve usará trenes tram sin barreras y con semáforos en la entrada en la ciudad

El plan de integración se resuelve con un sistema tranviario con tres cruces para coches y siete para peatones
Feve usará trenes tram sin barreras y con semáforos en la entrada en la ciudad

No habrá barreras, sino semáforos y se mantendrá la tranviarización con la entrada de los trenes tram para las circulaciones. La integración del ferrocarril de vía estrecha de Feve en su entrada en la ciudad resuelve la incertidumbre creada en el último año y medio, cuando las dudas sobre la seguridad llegaron a paralizar el proyecto a finales del verano de 2013. Pero tras los debates técnicos, los responsables del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) han decidido no tocar de manera sustancial los planos del proyecto, en el que tan se mantienen tres pasos por encima de la traza para los vehículos y siete más para los peatones. Todos señalizados mediante regulación semafórica, con enclaves que registran con anterioridad el paso de los convoyes, señales acústicas para invidentes con mando a distancia y balizas de detección de presencia que alertan de peligros en la vía y activan la alerta de parada. Una apuesta contenida en el documento con el que ya trabaja la UTE adjudicataria de la superestructura de vía e instalaciones, formada por Comsa, Telice y Movex Vial, que tan sólo espera la aprobación del modificado del enclavamiento para encargar la señalización, al tiempo que prepara la vuelta de los trabajos que se mantienen en hibernación desde primeros de diciembre.

El asentamiento de la señalización consagra el diseño de la integración del ferrocarril en el que se mantienen las cinco paradas que había establecidas: la estación, el parque de San Mamés, Las Ventas, Hospitales y La Asunción-Universidad, al norte de la cual desaparecerá la doble vía del trazado urbano. Entre estas marquesinas se reparten los cruces por encima de la vía con los que cumplir con el objetivo de comunicar los dos lados de la trinchera abierta en 1923 y ahondada con el desarrollo urbanístico. Más allá de los cruces para vehículos de la prolongación de Guillermo Doncel, Juan de Austria y Peligros, la actuación permitirá el paso de los peatones en siete calles: el entorno de la terminal de Matallana, lo que permitirá el acceso a Bilbao, Marqués de Fontiyuelo, Pizarro, Gil de Ontañón, Padre Escalona y Tambarón; por contra, quedan fuera de la entrada en la traza y la prolongación otras cuatro del tramo entre el parque y Juan de Austria, que es el más estrecho: José María Goy, Maestro Pastrana, Ángel y Delicias.

La regulación dará siempre preferencia a los trenes tram. Los convoyes se regularán por unos semáforos con tres posiciones: un triángulo intermitente que alerta de la llegada en un lapso de 20 segundos, una barra vertical para paso libre y una horizontal para ordenar la detención. Mientras tanto, a los lados de la vía habrá semáforos ordinario para los coches y con siluetas para las personas en los cruces peatonales. Serán las únicas señales, sin necesidad de barreras ni el circuito cerrado de cámaras que había previsto, pero con un exhaustivo sistema de balizas de detección de presencia y movimiento que enviarán sus mensajes a la sala de circulación ferroviaria de Feve y a la de control de tráfico y la regulación semafórica de la Policía Local para su coordinación.

El sistema dará vía para el tránsito de los trenes tram, que circularán a una velocidad de alrededor de 30 por hora por el tramo urbano y cuentan con posibilidad de arranque y frenado como un vehículo normal, pero no para los turísticos como el Transcantábrico o el Expreso de La Robla que, si se quiere que lleguen a la estación, tendrán que entrar y salir escoltados con vigilancia policial en los cruces.

Gráfico:
Integración de la vía estrecha
 

 

Feve usará trenes tram sin barreras y con semáforos en la entrada en la ciudad