miércoles 13.11.2019
LEÓN ■ INFRAESTRUCTURAS

Fomento no acabará con los baches de la León-Benavente hasta dentro de dos años

El ministerio adjudica la rehabilitación del tramo leonés de la A-66 diez meses después de licitar la reforma
Fomento no acabará con los baches de la León-Benavente hasta dentro de dos años

Los baches de la León-Benavente tienen por delante dos años más de incidencias, al antojo del plazo de ejecución que el Ministerio de Fomento concede a la obra de reconstrucción de la autovía de la plata puertas adentro de la provincia. El Gobierno acaba de adjudicar la intervención en la calzada izquierda de la A-66 por 6,8 millones de euros; el proceso administrativo está a expensas de publicación en el Boletín Oficial del Estado para cerrar un circuito de burocracia que se inició en julio de 2017, luego anclado con los ofertas sobre la mesa. La empresa Ferrovial Agromán, que presentó la oferta más ventajosa entre las setenta aspirantes que concurrieron al concurso, será la encargada de realizar la obra, en un margen de tiempo que no atiende, precisamente, a criterios de urgencia: Fomento asigna el contrato con un plazo de 21 meses de ejecución, que se traduce en que las correcciones profundas que requiere la principal vía de comunicación que tiene León para conectar con el centro de la península no estarán solventadas hasta bien entrado 2020.

La adjudicación de la obra para rehabilitar la A-66 se produce después de una tormenta política sin precedentes a cuenta del estado del firme de la autovía, en deterioro constante en los últimos dos años, y agudo después del último invierno. Los baches y grietas de la León-Benavente han puesto de acuerdo a formaciones de inspiración opuesta, que sólo coinciden en la arena parlamentaria para exigir al Gobierno que la respuesta ante el peligro que el estado del firme supone para la seguridad de los conductores sea inmediata, urgente, eficiente.

Los casi dos años del plazo de ejecución de la obra se ofrecen ya como combustible para alentar más presión política ante los términos de la adjudicación, que también alimenta la cuantía del contrato: el importe de la adjudicación es casi la mitad del precio máximo licitado. 6,8 millones por los 11.985.979, 56 euros.

El recorrido hasta llevar la actuación a este apuro administrativo y político que precedió a la adjudicación de la obra se explica por el mismo desgaste del firme de la autovía; ese cúmulo de desperfectos llegó a rebosar el vaso de la paciencia de los usuarios, primera víctima de una estructura con los parámetros de seguridad en bajo mínimos. Las asociaciones de automovilistas no dudaron en alertar del grave riesgo de accidente que conlleva emprender un viaje por este tramo leonés de la A-66, entre el medio centenar de kilómetros que separa el acceso desde la capital leonesa del límite con la provincia de Zamora (del punto kilométrico 143 al 196).

Con la presión social y política desbordada, Fomento aludió hace dos semanas a criterios presupuestarios y financieros para explicar la dilación del proceso de adjudicación de la obra, con los sobres de las ofertas de las constructoras apilados en las mesas del ministerio desde el pasado 20 de septiembre de 2017. Hace un mes, en el inicio de tramitación del Presupuesto del Estado, se le asignó a la autovía 2,4 millones para todo el ejercicio 2018.

Fomento no acabará con los baches de la León-Benavente hasta dentro de dos años