domingo 17.11.2019
TRÁFICO

Fomento señaliza la Copona como punto negro a la espera del radar que pide la DGT

El cruce del kilómetro 138 de la carretera de Asturias suma más de cinco accidentes mortales en tres años.
Uno de los soportes para el radar de tramo. RAMIRO
Uno de los soportes para el radar de tramo. RAMIRO

Fomento desenvuelve la nueva señalización con la que trata de enjugar las condiciones de uno de los tramos de carretera más peligrosos de León; se localiza entre los puntos kilométricos 137 y 138 de la N-630, en el conocido paraje del alto de la Copona, y aparece distinguido en la relación de puntos negros sobre los que la DGT sugiere extremar la precaución en la conducción. Toda parece escasa frente al historial de siniestros en el tráfico en este espacio que discurre entre curvas pronunciadas, en rampas, pendientes, cambio de rasantes y carriles secundarios para dar paso a cruces en forma de tréboles, que dan acceso a ramales de comunicación para diferentes negocios y naves industriales asentados en la zona, o al enlace secundario que comunica la carretera Asturias con la localidad de Carbajal de la Legua y otras urbanizaciones o núcleos residenciales del municipio de Sariegos.

La intervención de Fomento mulle la estructura de seguridad viaria para este punto, que se puede convertir en fechas próximas en el tercer espacio con circulación controlada por radar de tramos en la provincia leonesa, según un requerimiento reciente que la Dirección general de Tráfico trasladó a la demarcación de carreteras; el objetivo es disuadir a los usuarios de circular por la zona por encima de los límites de velocidad establecidos para este paso complicado. Entre tanto, mientras se tramita el expediente y las gestiones administrativas que requiere ese ordenamiento de vigilancia de la velocidad, ya resulta imposible circular por este tramo sin tomar en cuenta la información del tramo peligroso: hay señales de inicio y fin de tramo, las convencionales de límite de velocidad, alertas luminosas y un poste con cámara para vigilar de forma permanente la traza y el cruce que contiene. Es el preludio de un radar de tramo, que la DGT evalúa como fórmula más adecuada para terminar con la alta siniestralidad del entorno. Cerca de siete mil vehículos transitan a diario por la zona; uno de los cuatro paréntesis de la siniestralidad en la provincia; otro, también medido por criterios de proximidad a, está en la C-623 (de León a La Magdalena , 11.000 vehículos), entre San Andrés y Cuadros. La LE-713 (entre Fuentesnuevas y Camponaraya) y la C-622, en Santovenia de la Valdoncina (5.000 vehículos) completan el repertorio de puntos negros en León, a los que se llega cuando en el periodo de tres años se registran cinco o más accidentes con víctimas mortales.

Fomento señaliza la Copona como punto negro a la espera del radar que pide la DGT