sábado. 26.11.2022

ANTE las desafortunadas declaraciones de las organizaciones empresariales, desde Gersul se quiere manifestar lo siguiente:

La descalificación no es la mejor de las premisas para llevar a cabo una negociación. Si piensan que por insultar se va a facilitar la solución al problema, están bastante equivocados.

Lo primero que tienen que tener claro es diferenciar lo que es la Diputación de León de lo que es el Consorcio provincial para la gestión de residuos sólidos urbanos (Gersul) a la hora de dirigir sus críticas.

El Consorcio Provincial, es una entidad pública, con personalidad jurídica propia e independiente de las entidades que lo constituyen, con unos estatutos, órganos de gobierno propios y uno fines concretos, donde están representados todos los ayuntamientos y mancomunidades de la provincia. La representación de la Diputación de León la ostenta el diputado de Medio Ambiente. El resto de representantes son designados por los propios ayuntamientos y mancomunidades y las decisiones que se adoptan las toman sus miembros, no el pleno de la Diputación de León.

La tasa que se aplica no es una tasa de la institución provincial. Es el servicio recaudatorio de la Diputación el que tramita su expedición, como ocurre con tantos otros recibos de los ayuntamientos de la provincia.

Recordar al sector empresarial que la modificación de la ordenanza efectuada en su día por la asamblea de GERSUL, noviembre de 2007, es legal y tendrán que ser ellos los que expliquen a sus asociados que si dicha modificación era tan lesiva para el sector, cómo no presentaron ninguna reclamación o alegación durante el período de exposición en el BOP.

Desde Gersul se ha estado en todo momento en disposición de dialogar para llegar a posibles acercamientos. Se han mantenido varias reuniones con las asociaciones empresariales, proceso que no está aún cerrado, de ahí que no se entienda la virulencia de sus declaraciones, al no ser que vayan encaminadas a mantener una postura de fuerza por parte de uno de los interlocutores, para intentar que el otro ceda. Sólo advertir que por este camino difícilmente se llegará a un acuerdo.

Gersul responde a los empresarios