sábado 15/8/20
Antonio Silván | Portavoz del PP en el Ayuntamiento de León

«No hay gestión que analizar; el último año de la ciudad se define de diez a cero»

Antonio Silván, ayer en su despacho de Ordoño II. RAMIRO
Antonio Silván, ayer en su despacho de Ordoño II. RAMIRO

Antonio Silván emplea la ironía al definir la gestión política en el último año natural, desde la llegada de José Antonio Diez a la Alcaldía. Para desembocar en la conclusión de que la ciudad «está más abandonada». «Hay que ver de dónde venía León con mi mandado, con la llegada del Ave, el palacio de Exposiciones, la creación de empleo en el parque tecnológico, la capital de la gastronomía», recita Silván, a modo de comparación con los últimos doce meses.

—¿Le gusta cómo está la ciudad, hoy, en este vértice de la efeméride del primer año del gobierno municipal socialista?

—Es evidente que León no está bien. Pero no es porque lo diga yo, lo dicen los barrios, lo dicen los ciudadanos, que lo sufren.

—Analice la gestión; lo bueno, lo malo, lo mejorable...

-¿Qué gestión? ¿Qué ha hecho Diez? Nada. Así se define este año en León, de diez a cero. Diez no ha hecho ninguna gestión. No ha habido. Más que decorar el despacho y olvidar el anterior, y un proyecto para pintar Ordoño. Eso es todo.

Sin fluidez
«El alcalde se lo toma todo de forma personal, personaliza en exceso la crítica, la oposición»

—Precede a este momento un periodo de crisis derivado de la pandemia. ¿Hay respuestas locales para este efecto general?

—Ese es otro ejemplo de que el alcalde está alejado de la realidad, de la situación, de la calle; del día a día de los vecinos y ciudadanos de León. Yo no lo ví más que detrás de videos y de gestos enlatados; esa fue su única respuesta para responder a la peor situación que ha vivido León en cien años, hacer comunicados a través de videos y trasladar en ese momento crítico el proyecto estrella de pintar Ordoño; ahí está la gravedad; León, en alarma; los leoneses, confinados; los bares, el comercio, cerrados; pero no hay otra cosa que un proyecto de medio millón de euros para pintar Ordoño; que, por cierto, está plagiado.

—Así que Ordoño se presenta como paradigma de un Vietna para este gobierno municipal.

—La cuestión es que el asunto de Ordoño no gusta a los leoneses y, al tiempo, los barrios están absolutamente abandonados; de servicios, por suciedad, sin atención. No sólo lo dice este concejal, lo dicen los propios barrios que denuncian esos hechos; no es únicamente lo que va a hacer en Ordoño, es que cuando tenía que luchar contra la despoblación ha liquidado mil empleos en estos tres meses; que el retorno del talento, que nosotros teníamos previsto acometer con 300.000 euros, él, lo ha rebajado a 30.000; así, ¿quién va a retornar?

Aislamiento
«Diez no tiene interlocutores. Así no logra las soluciones que necesita la ciudad»

—¿Y cómo valora la relación política, la fluidez en el trato entre las fuerzas políticas, especialmente con el alcalde?

—Ahí Diez tiene otra rémora, que es que se lo toma todo de forma personal; y no es personal. Es la oposición. Él personaliza la oposición. Lo personaliza todo, en exceso. No somos el enemigo. Somos la oposición; la que le ha convertido en el primer alcalde de la ciudad al que se le retira la confianza que se le había depositado al atribuirle funciones que luego ha recuperado el Pleno. Otra señal de que no lo está haciendo bien.

—¿Y qué le ofrece el líder de la oposición al alcalde?

—Pues le he ofrecido todo; mi mano tendida, diálogo, espíritu de aportación y colaboración. ¿Sabe qué? El alcalde de León no me llamó en el estado de alarma; para preguntar, para compartir, para colaborar; sobre qué, sobre cómo actuar.... Bueno, no me llamó hasta bien avanzado este periodo y lo hizo solo para comentarme un plan de movilidad que se basa en colocar unas vallas en la zona centro y dejar abierta las calles a los peatones, del que ya me había enterado por la prensa.

La situación política
«No pienso en una moción de censura, ejercemos la oposición. Y la UPL es Diez en el Ayuntamiento»

—¿Critica ya, de informa implícita, que en León no se da el paralelismo de acuerdo?

—Es evidente que no. Debería de actuar en un nivel de colaboración como se produce en otros territorios, sin ese planteamiento único, permitir correas de transmisión, como hace el PSOE en la Junta. Y es un grave perjuicio para esta ciudad

—¿Y dónde encaja usted esa idea que circula por los arrimaderos políticos, sobre la mala relación del alcalde con los cargos orgánicos del PSOE?

—El asunto también perjudica a León; es una causa de aislamiento que termina por afectar a la ciudad y sus proyectos, porque limita la reivindicación. A ver dónde ha estado el alcalde con la obra de San Marcos, con el futuro de sus 85 trabajadores, con la segunda fase del hostal, con la integración del tren, con Feve; ¿dónde ha estado el alcalde con Feve? Y dónde ha estado con la ciudad del Mayor, que esperemos no se vaya a convertir en una agencia de colocación.

Proyectos
«Espero que la Ciudad del Mayor no se termine por convertir en una agencia de colocación»

—¿Su experiencia, o sea, la suya como alcalde, resultó válida en este sentido?

—Por supuesto que sí. Porque fue también mi deber como político, como alcalde. Mi interlocución con otras administraciones fue elemental para lograr avances, inversiones, posicionamiento para la ciudad. Yo trasladé al Gobierno de España la posición de León para que el Incibe resultara elemental en el engranaje para optar a ser sede europea de la ciberseguridad.

—¿A a qué puertas llamaría usted, si estuviera en la piel de Diez, según las necesidades que aprecia en León?

—A la Junta; la ciudad necesita generar actividad y empleo. Está el parque tecnológico saturado. Diez no ha movido un papel para ampliarlo; si no tiene capacidad de diálogo, el perjuicio es para el Ayuntamiento, que necesita de la implicación financiera y otros apoyos de instituciones para adelantar proyectos. Si no reivindica al Gobierno, qué apoyo va a tener el sector turístico de León, que tiene el tren de vuelta a Madrid los domingos a la una y media del mediodía. En fin.

—Entre tanto despropósito que cita en la gestión, en algún momento se le habrá asomado la moción de censura como idea, como posibilidad.

—Nosotros trabajamos por León desde nuestra posición de oposición; la representación política en el ayuntamiento es la que es, condicionada por la cifra de catorce; esta C,s, está Podemos, que a veces parece que está en el gobierno y otras no; y está la UPL. Pero la UPL es Diez en el Ayuntamiento de León.

«No hay gestión que analizar; el último año de la ciudad se define de diez a cero»