lunes 19/10/20
Fundos consolida su propuesta social en Castilla y León

La gran apuesta por la innovación social

La Fundación Obra Social de Castilla y León suma a la gestión patrimonial y artística de su centenario legado la vocación de responder a los retos de la sociedad del siglo XXI y la atención preferente a los jóvenes y el medio rural

La entidad consigue en apenas cuatro años de gestión el equilibrio financiero, tras heredar una «institución a la deriva»

El equipo de la fundación comenzó a gestionar la entidad hace ahora cuatro años. DL

En apenas cuatro años de andadura la Fundación Obra Social de Castilla y León (Fundos) ha logrado reconducir la delicada situación en la que recibió la gestión de un proyecto heredado de las cajas de ahorros que había sido abandonado y sucumbía a la deriva. El equipo de la entidad ha saneado su situación financiera y, sobre todo, definido su papel en la sociedad. Con una amplia cartera de proyectos de futuro y un plan estratégico que los consolidará hasta 2024.

Proyectos que se basan en tres líneas principales de actuación: la promoción cultural, que viene marcada por el carácter del patrimonio heredado de los más de cien años de historia que preceden el inicio de su andadura; la innovación social, en la que están volcados para dar «respuestas del siglo XXI a problemas del siglo XXI»; y los jóvenes, un colectivo que la fundación considera infraatendido y en una situación especialmente delicada en Castilla y León.

Saneada

Hace cuatro años la fundación perdía 1,7 M¤ anuales, hoy gana 500.000 ¤ a septiembre

Fundos es una entidad privada sin ánimo de lucro, cuyo objetivo es promover actuaciones y programas que redunden en el progreso y la mejora de la calidad de vida en Castilla y León, donde presta una especial atención al mundo rural. «Somos una entidad que se asienta sobre un pasado del que nos sentimos orgullosos, pero que en realidad es muy joven, tiene menos de cinco años de existencia y cuatro de actividad real. Nuestra misión hasta ahora ha sido definir la personalidad de una fundación que es privada, y que ha formado un equipo de gente muy joven que ha sido capaz de dar forma a un proyecto que genera ilusión y está marcado por formas de gestión y criterios actualizados y avanzados», explica el director general de Fundos, José María Viejo.

El camino hasta este punto no ha sido fácil. «La fundación se constituyó en diciembre de 2015, pero no comenzó a gestionarse hasta el otoño de 2016. Nació en condiciones pésimas, con un patrimonio mal organizado, un coste de estructura inasumible, contratos viciados que venían de la etapa anterior y no se ajustaban a las necesidades actuales,...».

Un lugar en la Comunidad

Fundos ha definido su personalidad y actuaciones para implicarse en el desarrollo autonómico

El resultado de este abandono es que la fundación sumaba pérdidas anuales de 1,7 millones de euros. De haber seguido así hubiera sucumbido a la quiebra en pocos años. Con datos de la cuenta de pérdidas y ganancias del tercer trimestre de este año, Fundos obtiene unas ganancias de medio millón de euros. Actualmente sus reservas rondan los 20 millones de euros, en buena parte por las actividades y las necesidades del Monte de Piedad, y su nuevo proyecto de inversión en oro.

La fundación, cuyo patronato preside el doctor Jorge Luis García Vázquez, heredó un patrimonio que a día de hoy está compuesto por casi 120 edificios y locales, casi 7.000 obras de arte y unos 300.000 documentos históricos.

«La fundación, cuando nace, no tiene ni la estructura adecuada, ni equipo de trabajo, ni una organización racional de su patrimonio. Mucho menos una visión estratégica de qué hacer. Pero hereda lastres enormes, entre ellos una identificación errónea con el banco del que se segregó, lo que nos llevó a cambiar la denominación hace dos años», Viejo se muestra orgulloso, sin embargo, de que «con esas condiciones de partida francamente desfavorables hemos sido capaces de construir un proyecto renovado, capaz de generar iniciativas con valor añadido, y que rentabiliza socialmente el patrimonio heredado. En este corto espacio de tiempo hemos organizado una estructura que es mastodóntica en cuanto a la presencia territorial que tiene. Ahora somos una institución moderna, innovadora y que reclama el peso que debe de tener como fundación en el territorio autonómico».

Los objetivos de Fundos en estos primeros cuatro años, además del imprescindible saneamiento financiero, pasaban por «hacer productivo el patrimonio que teníamos, cumplir los fines que se marcan en nuestros estatutos y buscar el papel que haga de la fundación algo realmente útil a la sociedad. Eso implicaba definir claramente nuestra personalidad y buscar aquellas áreas de actividad a las que ni la iniciativa pública ni la privada prestaran suficiente atención, para volcarnos en ellas». Con esas premisas Fundos ha definido sus áreas de actuación fundamentales de cara al futuro.

Además del ámbito cultural «desarrollamos nuestros proyectos de futuro en la innovación social, porque las viejas recetas ya no funcionan y una organización del tercer sector como la nuestra, si quiere ser útil, tiene que tener capacidad de analizar los problemas sociales y dar respuestas desde los criterios de innovación, tecnología,...»

Al final, en estos primeros cuatro años de andadura, Fundos ha pasado de una situación de quiebra a una «saneada, en equilibrio presupuestario, con un modelo de gestión económica sostenible. Y muchos proyectos ilusionantes, una fundación que está llamada a ser un referente en Castilla y León por su capacidad de innovación, su presencia en todo el territorio y por demostrar que desde la iniciativa privada se pueden hacer muchas cosas transformadoras».

La gran apuesta por la innovación social