lunes. 27.06.2022

El ramal ferroviario de Villadangos está llamado a cambiar el horizonte de esta puerta del páramo alto. Por el trayecto, desde la toma que le conectará a la vía de León a Galicia, desde un punto próximo a la localidad de Robledo de la Valdoncina; y también por la estructura, que elevará un puente para que la vía del tren salve el corredor del Camino de Santiago, con la atestada Nacional 120, y la autopista de peaje a Astorga. Será la referencia visual inevitable para este proyecto en el que se han depositado casi todas las esperanzas de éxito y futuro para un entorno escaso de inversión, retraído en materia de conexiones y perdido hasta hace bien poco en los planes del mundo más avanzado con el movimiento por redes de transporte, la logística, y la competitividad.

La intervención que abre paso al tren a Villadangos se completa también con el despliegue de la fibra, esencial para telecomunicaciones a la altura de los tiempos.

El ramal de ferrocarril para dotar de intermodalidad al polígono de Villadangos fue una de las condiciones innegociables que puso la empresa NSR cuando decidió acerque cargo del cráter industrial y social que dejó el boquete de la huida de Vestas de este enclave.

Mientras se completa el proceso, que requiere de una inversión de quince millones de euros, el movimiento de acero que entra y sale de la factoría de Coated Solutions León se atiende con la disposición de un pequeño muelle de carga habilitado para la ocasión. Este verano se cumplen dos años de la primera entrada de mercancía que vino a cambiar las frecuencias de este sector; ahora Villadangos está en el mapa de la circulación de la siderurgia en España; lo mismo en sentido Levante, o en el de los puertos del norte y noroeste, desde donde llega la materia prima por mar..

El gran viaducto sobre la AP-71 y la N-120 para el ramal intermodal