sábado 23/1/21
María José Martínez Iglesias, directora general de seguridad en el Parlamento Europeo

«Una de las grandes amenazas es la seguridad digital, pero no hemos avanzado mucho»

La leonesa María José Martínez Iglesias, directora general de Seguridad en el Parlamento Europeo. UE
La leonesa María José Martínez Iglesias, directora general de Seguridad en el Parlamento Europeo. UE

La leonesa María José Martínez Iglesias es la encargada de proteger el Parlamento Europeo. Acaba de ser nombrada directora general de Seguridad, después de ocupar varios cargos en la institución, a la que llegó a finales de los ochenta. De ella dependen los 705 parlamentarios y «las cientos de miles de personas que cada año visitan» las sedes de la eurocámara. Un desafío importante para esta bañezana, que colabora activamente con la Fundación Eutherpe y que aterrizó en Bélgica tras licenciarse en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid.

—¿Cómo afronta esta nueva etapa?

—La democracia, la actividad de los representantes, tiene que desarrollarse en unas condiciones de seguridad, de paz y de serenidad que hay que garantizar. Eso es lo que hace la dirección general para que el parlamento pueda ejercer sus funciones democráticas. Es particularmente difícil porque está compuesto por 705 diputados que vienen de 27 estados, antes de 28. Cada cual importa su propio problema de seguridad y cada cual tiene su propia mentalidad.

—La inestabilidad política tampoco ayuda.

—Hay tradiciones políticas de mayor apertura, que aceptan más fácilmente las exigencias de seguridad, que siempre implican, de alguna manera, una serie de limitaciones. También implica una dificultad que el parlamento no esté en sus estados, protegidos por sus propias fuerzas de seguridad. De hecho se sitúa en tres países, Francia (Estrasburgo), Luxemburgo y Bruselas. Hay que desarrollar una actividad constante, y propia, dedicada a protegerlos y esa es la gran dificultad. Las tareas no se limitan solo a la seguridad pura y dura. Es muy importante analizar todos los riesgos porque al Parlamento Europeo vienen cada año cientos de miles de visitantes. Efectivamente es una tarea muy complicada porque, además, hay normas distintas en cada uno de estos tres países. También tenemos que garantizar las actividades que se realizan fuera de las sedes.

—Uno de los principales desafíos a los que se enfrenta es el de la ciberseguridad.

—Ya no tienes que enfrentarte solo a la seguridad física. Una de las grande amenazas es la seguridad digital. Pienso que la experiencia de la pandemia va a cambiar radicalmente la manera de trabajar, con aspectos positivos porque este modelo facilita la conciliación, pero tiene también riesgos importantes por esa dependencia de los instrumentos informáticos, que también supone una amenaza.

—¿Está Europa preparada?

—Es una gran amenaza, pero no hemos avanzado demasiado en los últimos años. Existen lagunas importantes en este sentido porque no tenemos las competencias, que son de los estados. Depende mucho de la unanimidad, pero la unanimidad no permite ser eficaces.

—El Brexit es un fracaso de la Unión. ¿Preocupa que el populismo cale y otros países tomen el mismo camino que Reino Unido?

—Yo tengo la esperanza de que Reino Unido vuelva. Yo creo que esto ha sido un accidente, no hay más que ver las cifras de voto. Un día volverá porque Reino Unido ni tiene más soberanía ni mejores condiciones económicas, al contrario. Será negativo para ellos. Ha servido al mismo tiempo de ejemplo de lo que no hay que hacer. La Unión Europea sigue teniendo un gran atractivo porque hay muchísimos estados que quieren ser miembros.

—¿El plan de rescate supone un cambio de política en la Unión?

—Ha sido la gran oportunidad de la pandemia, no solo el plan de ayudas, también es muy importante como se va a financiar ese programa. Es el mayor presupuesto que ha hecho nunca la Unión Europea y es la primera vez que la Unión Europea se endeuda. Esto representa un precedente que no podíamos imaginar, no solo por la gran cantidad de fondos, de los que España se va a llevar una parte importante, sino porque significa verdaderamente una transformación cualitativa del presupuesto de la Unión Europea.

«Una de las grandes amenazas es la seguridad digital, pero no hemos avanzado mucho»