viernes 24.01.2020
La economía a debate en León

«Se han colocado los pilares de la nueva economía leonesa, pero eso no es suficiente»

Lugar: Club de Prensa de Diario de León. Gran Vía de San Marcos, esquina con calle Fajeros

Fecha: Hoy a las 19.30 horas

El profesor Julio Lago, en la Facultad de Económicas y Empresariales de la Universidad de León. MARCIANO PÉREZ
El profesor Julio Lago, en la Facultad de Económicas y Empresariales de la Universidad de León. MARCIANO PÉREZ

La economía de la provincia «está en transición», y se están colocando los pilares adecuados. Pero eso no es suficiente para garantizar el futuro, como evidencia la continua pérdida de población y de talento, que parece no tener fin. Un nuevo modelo económico que cuenta con el potencial de la logística y la biotecnología, entre otros; pero que ha de superar sus asignaturas pendientes. Entre ellas, el compromiso de Endesa para con El Bierzo, el desarrollo de Torneros, una gestión adecuada del aeropuerto, la rebaja del peaje de la León-Astorga, recuperar el potencial del Parador, promocionar Picos de Europa,... Son algunas de las propuestas que hace Julio Lago, profesor titular de Dirección y Economía de la Empresa de la Universidad de León, especializado en el análisis e interpretación de las información de las empresas. Advierte de que en León «se habla mucho y se hace menos. Muchos proyectos se anuncian pero no acaban de arrancar. Y otros no dan el rendimiento esperado. Hay que estar atentos».

—¿Cuáles son las principales fortalezas de la economía local?

—León se ha convertido en el tercer polo biotecnológico a nivel nacional, es la sede del Incibe y ha conseguido recuperar la Ciuden, y tiene un enorme potencial logístico. La economía leonesa está en transición, tiene que llenar el vacío dejado por ejemplo por la minería. Están poniéndose los pilares, pero hay que impulsar más esos potenciales.

—El nudo logístico parece que camina a buen ritmo.

—La centralidad de la situación leonesa compensa la desventaja de no tener salida al mar. Las posibilidades geográficas en el noroeste están poco aprovechadas, se cree en ello pero habría que ir a más. El primer hito fue la llegada de los recambios de Volkswagen en 2003, luego llegaron Inditex, Mercadona, Decathlon. Sin desmerecer a la industria más veterana de metal, vidrio, construcción,... Ahora los proyectos estrella son NSR en Villadangos y Forestalia en El Bayo. Pero eso no evita que perdamos unos 5.000 ciudadanos al año.

—Ahí está el caso de Torneros, un compromiso que no acaba de concretarse.

—Desde 2011 no se ha hecho nada. Se desmbolsaron 10 millones en al compra de terrenos y ahí están, esperando. Ahora se dice que hay reserva de suelo para cinco empresas, pero no pasamos de los titulares. Y hay urgencia de crear empleo y actividad. Es una plataforma que hay que poner en valor, está muy bien ubicada, no cabe duda de que tiene futuro.

—¿Potenciar Villadangos es compatible con Torneros?

—Son compatibles. Si hay empresas interesadas es que realmente existe demanda, y los dos polígonos tienen terreno para crecer. Hay que mirar también al paralelismo de Zaragoza, que está en un punto central como el de León, pero en el cuadrante noreste. Comenzó a desarrollarse en el año 2000 y es un punto estratégico, formado alrededor de Mercadona, Inditex y Decathlon. Las mismas que en León. Eso quiere decir algo.

—¿Qué déficits habría que resolver en cuestiones de transporte?

—Por ejemplo el aeropuerto, cuya línea principal está claro que es Barcelona, pero desde marzo de 2012 ya no permite ir y volver en el día. Y el martes no vuela, se rompe la frecuencia de la conexión. Está negociándose un nuevo convenio con Air Nostrum, habría que mejorar las condiciones porque hay mucho más potencial. Y se financia con un millón de euros, sería bueno contar con las propuestas de compañías de bajo coste. Y con una gestión profesionalizada del consorcio, que ahora no se da. Otro caso recurrente es el de la autopista León-Astorga, que sólo ha tenido beneficios dos años y acumula pérdidas de más de 16 millones. La alternativa es una N-120 saturadísima. La solución es rebajar el peaje a la mitad, ganaría mucho en tráfico y al final habría beneficio. No sé si las administraciones han hablado con Abertis o con el ministerio para insistir en esta propuesta, porque además cabe probar. Y si no funciona, se vuelve a lo que hay ahora. Y quedan 36 años de pérdidas. Claro que ACS tiene unos beneficios anuales de más de 900 millones de euros, perder un millón en esta autopista no parece preocuparles. Pero para León es un problema.

—¿Qué otros proyectos considera asignaturas pendientes?

—Desde luego el del Parador de San Marcos. La red tiene 98 paradores, y antes de la reforma el de León tenía más de 180 habitaciones. Ahora va a abrir con 50, muy por debajo de la media de 65 de la red. La segunda fase es irrenunciable. Más en un parador que funcionaba, no se entiende, la empresa está perjudicándose a sí misma. Y en este campo hay otra demanda que se ha olvidado, la del parador de Riaño. Que ya existía y se derribó con el pantano. Es una demanda muy legítima, hay paradores en las otras dos vertientes de Picos, en Cangas de Onís y Fuente De. El parador eleva el nivel turístico de un territorio.

—Sería muy favorable para la promoción de Picos de Europa.

—Este tema no hay que dejarlo, la vertiente leonesa no desmerece en nada a la asturiana ni a la cántabra. Pero de los dos millones de visitantes que reciben de media un 55% van a Asturias y un 35% a Cantabria. Se convierte en un tesoro inútil por falta de promoción, y también de señalización. La visibilidad de las siete reservas de la biosfera es también muy poca. Fallamos en lo básico: informar de lo que tenemos en el territorio.

—¿Y cuál es la fórmula para impulsar esta promoción, y para mejorar estos aspectos?

—Mi reflexión es que la Diputación es la que mejor entiende el territorio, la que tiene que estar al frente de todas estas reivindicaciones, aunque algunas competencias no sean suyas. Pero hay que corregir ya esta falta de visibilidad.

—Sin embargo, en los últimos debates parece ser esta la administración cuya supervivencia se cuestiona.

—Mala cosa. Es la institución que conoce el territorio, aunque tenga muchos problemas es la que más sienten los ciudadanos. Atiente a los pueblos, y es la que mejor podría dirigir y gobernar. Más que desaparecer, debería potenciarse.

—En este escenario, ¿son suficientes los nuevos polos de desarrollo para sustituir a los pilares tradicionales sobre los que se asentaba la economía?

—Sin desmerecer a los nuevos, creo que no es suficiente. EStán poniéndose pilares bien pensados, pero hay que pisar más el acelerador. No hay otra solución: más impulso empresarial.

—Se achaca parte del problema a un tejido de microempresas. ¿Es un condicionante?

—Madrid es la provincia con más empresas, más de medio millón. Y el 99% tiene menos de 50 trabajadores. El mismo porcentaje que Barcelona. Igual que el de León (99,2%) y Soria. La estructura de la población empresarial es idéntica, y son esas empresas las que justifican el PIB y el empleo. Son muchos pocos que suman. Es cierto que la internacionalización puede resentirse, pero también que hay ejemplos de que puede conseguirse. El problema es que la natalidad empresarial es muy distinta. Y sí es cierto que la industria es el corazón de la actividad, pero el desarrollo es una acción combinada de todos los potenciales económicos.

—Resuma el diagnóstico sobre las posibilidades de la economía local.

—Se habla mucho y se hace poco. Menos palabras y más hechos. Muchos proyectos se quedan en nada.

«Se han colocado los pilares de la nueva economía leonesa, pero eso no es suficiente»