sábado. 28.01.2023
ENTREVISTA DEL DIARIO DE LEÓN CON MARIANO RAJOY

«Hay que hacer un esfuerzo entre todos para concentrar población en León y generar futuro»

El presidente del Gobierno habla de León y de la actualidad nacional en una entrevista exclusiva concedida al Diario de León
Rajoy aprovechó su visita para hacer un repaso a los lugares en los que vivió su vida desde los 5 hasta los 15 años. RAMIRO
Rajoy aprovechó su visita para hacer un repaso a los lugares en los que vivió su vida desde los 5 hasta los 15 años. RAMIRO

Fue monaguillo en San Isidoro antes que presidente del Gobierno. Por eso y por gallego, Mariano Rajoy (Santiago de Compostela, 1955) encara las preguntas salidas de la redacción del Diario de León sin cerrarlas con un sí o con un no cuando se le requieren compromisos. Mira de frente, habla pausado y cruza las manos, mientras a su alrededor se agita el séquito que le acompaña en el viaje de desagravio. Hay que «poner más empeño» en conocer la historia, señala a modo de disculpa. La historia reciente de España y León le miran.

—¿Cómo se dio cuenta o quién le informó del error sobre el origen del parlamentarismo y cuál fue su primera reacción?

—La primera persona que me llamó fue el alcalde de León, Antonio Silván, que inmediatamente me explicó el error. En cualquier caso y, por extraer una lección positiva de lo ocurrido, es que todos y yo el primero tenemos que hacer un esfuerzo por conocer mejor nuestro país y su historia. Somos el país mas antiguo de Europa, con una historia apasionante y riquísima. Debemos poner más empeño en conocerla y difundirla para evitar errores similares.

—¿Qué recuerdos tiene de León?

—Viví en lo que era el palacio de Justicia. Me he encontrado con la presidenta de la Audiencia y me ha dicho que allí no hay nada. Viví 10 años de mi vida, que no son pocos, y además es una edad de la cual uno ya se acuerda porque me marché con 15 años para empezar lo que era sexto de Bachillerato. En este pequeño barrio, si le podemos llamar así, he vivido muchas cosas: he sido monaguillo en San Isidoro; iba al cine Trianón, donde entonces ponían dos películas por muy poquito dinero; jugaba a baloncesto en el equipo de Jesuitas y quienes ganaban siempre eran los Agustinos, en balonmano eran los Maristas que ahora tienen un equipo en Primera y buena cantera, y nosotros ganábamos en hockey.

—En todo este tiempo, León ha cambiado mucho. ¿Cómo lo encuentra?

—Luego estuve en mi primer destino profesional en Villafranca del Bierzo y venía a León, una vez al mes, porque tenía la oficina liquidadora y la inspección la hacía el abogado del Estado. Luego he venido a León para recorrer los sitios que tenía granados de la infancia. León es una ciudad magnífica. Pienso que son muy positivos centros como el Incibe que le pueden dar alternativas de cara al futuro. Tiene un problema como tienen buena parte del interior de España: la pérdida de habitantes y el envejecimiento de los mismos. En realidad es un problema de España, que tiene la mayor esperanza de vida del mundo después de Japón, con 84 años. Ese es uno de los grandes retos de futuro y eso pasa por ir desconcentrando muchas cosas y no necesariamente públicas sino empresas. Creo que va a haber centros logísticos como Inditex, Mercadona y Decathlon. Todas esas cosas son muy importantes y hay que hacer un esfuerzo entre todos para ir concentrando población y generar futuro.

—El nivel de recuperación de otros lugares no se da en León. ¿Por qué cree que sucede?

—En las ciudades medianas como León y tantas otras en España la crisis tardó más en notarse y ahora tarda más en notarse la recuperación. Pero la recuperación es un hecho innegable. El año pasado se crearon en España más de 600.000 empleos. Se dice pronto, pero son muchísimos puestos de trabajo, son muchas personas que hoy tienen un horizonte vital más esperanzador. Se está creando empleo en todos los sectores y en todos los grupos de población. Yo creo que podemos repetir cifras similares este año y ese en nuestro principal reto; mantener un ritmo de creación de medio millón de empleos cada uno de los dos próximos años hasta llegar a los 20 millones de ocupados que marcarán el cierre definitivo de la crisis.

—León se ha quedado anciano. La pérdida de habitantes y los jóvenes que se han ido han diezmado la población en la provincia y en casi todo el oeste del país. ¿Sería posible un Plan de choque para esta zona del país?

—Ese es un fenómeno del que se habló intensamente en la última Conferencia de Presidentes Autonómicos hace un año. Lamentablemente no es algo que afecte sólo a León, ni a España. Se ha creado un grupo de trabajo interinstitucional, con representación permanente de nueve ministerios, las comunidades autónomas y la Femp, que se ha reunido en varias ocasiones, acordando los puntos a abordar en esta estrategia. La voluntad es presentar próximamente un borrador con multitud de medidas en distintas áreas para su valoración por el grupo de trabajo. Además, uno de nuestros objetivos es lograr la implicación de la Unión Europea. España puede ser pionera a la hora de poner el problema del envejecimiento o la despoblación en la agenda de futuro de la Unión.

—Pero es que en los 10 últimos años, León ha perdido 50.000 habitantes. ¿Qué proyectos tiene para esa desconcentración de la que habla?

—Pierde población media España y gana otra media. Por dar un dato: yo soy gallego y en el año 1977, en las primeras elecciones democráticas, Galicia elegía 4 diputados más que hoy; León también ha perdido; le ha pasado a Soria, a las dos Castillas, a Aragón, mientras que se ha concentrado más población en el arco mediterráneo. Este no es un tema en el que se pueda decir que son todo decisiones de la administración. Pasa fundamentalmente porque la empresa privada seamos capaz de atraerla como en estos casos de los que hablábamos antes, para que se instalen aquí, para que la gente pueda trabajar y para que la gente tenga futuro y no se tenga que ir a Madrid o a las grandes capitales.

—El AVE ha sido una de las apuestas de su Gobierno para León, pero falta concretar la vieja reivindicación del paso de las mercancías. ¿Ve o no ve viable la plataforma logística de Torneros vinculada a la integración ferroviaria de León?

—Nuestro principal compromiso era el AVE y está cumplido, a pesar de todos las dificultades que vivimos por la crisis. Ahora estamos a punto de salir de la vigilancia europea por el déficit excesivo y podemos plantearnos con más capacidad las nuevas infraestructuras porque contribuyen al crecimiento y al desarrollo de nuestro país. Son un elemento de creación de riqueza y empleo. En cualquier caso la decisión que se adopte será, como es evidente, una decisión técnica.

—¿Por qué no va a haber responsabilidades civiles o penales por el desfase económico y ambiental en la Variante de Pajares?

—Hoy está prevista en la Variante de Pajares una inversión próxima a los 4.000 millones de euros. El Plan de Infraestructuras 2000-2007 la valoraba en 1.836 millones de euros, pero ya se actualizó en el año 2005 a 2.406 millones. Durante la redacción de los proyectos y el transcurso de las obras quedó de manifiesto que los trabajos que se debían ejecutar estaban infradimensionados y que era necesario mejorar las soluciones técnicas a aplicar por la gran complejidad de la zona. Esa revisión necesaria para culminar finalmente el proyecto ya está en marcha.

—¿Qué plazo se da Fomento para acometer las obras prometidas de permeabilidad de las vías del tren en San Andrés y con que cuantía? Primero se valoraron en siete millones y después en cinco millones.

—Los proyectos de permeabilidad a ejecutar en San Andrés de Rabanedo serán previsiblemente aprobados en próximas fechas. Una vez aprobados los proyectos, abordaremos su tramitación administrativa y posteriormente su ejecución, en breve plazo. El importe total de los tres proyectos asciende en conjunto aproximadamente a 7’6 millones de euros. Estos proyectos consisten en la ejecución de un paso superior sobre la Línea León-Gijón y, la mejora del cerramiento en San Andrés, así como la construcción de pasarelas peatonales y pasos inferiores en distintos puntos.

—Como gallego y pontevedrés, ¿Se agilizará de una vez por todas el proyecto de construcción de la autovía de Ponferrada a Orense por Valdeorras, la A-76?

—Está fuera de duda nuestra apuesta por la autovía A-76 que una a Ponferrada y Orense por Valdeorras. Pronto saldrá a información pública el proyecto del tramo Villamartín de la Abadía-Requejo, de 7,6 kilómetros y aproximadamente 35 millones de euros de presupuesto. También avanza la tramitación de otros tramos como el de Requejo-A Veiga de Cascallá o A Veiga-O Barco de Valdeorras. Por su parte, la variante de Monforte de Lemos fue licitada en noviembre del año pasado. En definitiva, la apuesta del Gobierno por esta infraestructura que una y mejore las comunicaciones entre Galicia y Castilla y León es decidida como lo demuestran los múltiples pasos que estamos dando para que la misma sea una realidad.

—León tiene importantes infraestructuras y otras en construcción. ¿Es suficiente para fraguar un futuro posible para los pocos jóvenes que quedan?

—Las comunicaciones son esenciales y también las infraestructuras digitales. España tiene una gran red digital que debe llegar en igualdad de condiciones a todas las partes de España. Ese es uno de nuestros objetivos a corto plazo. Si conseguimos ese despliegue digital estaremos brindando a nuestros jóvenes una herramienta de enorme utilidad para poder emprender y llevar cabo sus proyectos de futuro sin tener que abandonar su tierra. Igualdad de derechos, de servicios y de oportunidades. Esa es la clave.

—A este respecto, ¿para cuándo una implantación real y efectiva de la FP Dual?

—Mi gobierno puso en marcha la FP Dual hace ahora 5 años. Empezábamos de cero, y hoy podemos decir que se han acogido al sistema más de 800.000 alumnos, de 600 perfiles profesionales en casi 5.000 centros. Sin duda debemos seguir apostando y ampliando el sistema, porque es de una gran eficacia. El reto debe ser extenderlo y generalizarlo entre las pequeñas y medianas empresas.

 

Rajoy aprovechó su visita para hacer un repaso a los lugares en los que vivió su vida desde los 5 hasta los 15 años. RAMIRO

—¿Por dónde cree que debe ir la reforma de la financiación autonómica?

—Existe ya un documento que presentó el grupo de expertos a mediados del año pasado. Es un primer paso para la negociación. Yo sé que este es probablemente el asunto más difícil de la política española porque cada comunidad autónoma tiene sus peculiaridades y sus demandas y todas son legítimas. Hay que tener en cuenta factores como el aumento de población, el envejecimiento, la dispersión, etcétera. Todos son factores objetivos y todos tienen que ser valorados a la hora de cuantificar el coste de los servicios que prestan a los ciudadanos. En cualquier caso, si otras veces fue posible el acuerdo, espero que ahora también. Este es un asunto que, necesariamente, tenemos que pactar con el PSOE.

—Usted fue presidente de la institución provincial de Pontevedra, su tierra natal, ¿qué futuro tienen estas instituciones ante la evidente pérdida de fuerza del área rural y la pérdida progresiva de población? ¿Si Las autonomías llegaran a ocupar el papel de las diputaciones quién mimará a los pueblos?

—Yo defiendo las diputaciones porque, modestamente, creo que conozco España bastante bien. Las diputaciones son la garantía de los servicios esenciales en el medio rural, sin ellas ese proceso de despoblamiento del que habla, sin duda hubiera sido mucho más agudo. Insisto, quien dice que las diputaciones tienen que desaparecer es que no conoce España.

—La financiación local es una gran asignatura pendiente del sistema. Las actuales restricciones ahogan a diputaciones y ayuntamientos.

—Permítame que discrepe. Los ayuntamientos, cuando realmente estuvieron ahogados y al borde de la quiebra fue en los años 2010, 2011 y 2012. Y con ellos miles de empresas proveedoras que no cobraban los servicios que prestaban. Pusimos en marcha un plan de miles de millones de euros para pagar a los proveedores, facilitamos líneas de liquidez y hoy la situación es completamente distinta. Es cierto que existe un límite a su capacidad de gasto, pero ese límite es la garantía de que no repetimos en el futuro los errores que nos costaron tan caros en el pasado.

Mariano Rajoy, junto al arca de las reliquias de San Isidoro, tras la entrevista concedida en exclusiva al Diario de León. RAMIRO

—Hay ayuntamientos endeudados que están cumpliendo, como el que gestiona su primo, Agustín Rajoy, en León. ¿Por qué no revertir la política de recortes y darles más aire y flexibilizar las condiciones de endeudamiento?

—Los ayuntamientos han sido, y siguen siendo, una pieza clave en la recuperación de España. Aunque la mayoría ya tienen unas finanzas saneadas, en parte gracias al plan de proveedores que articuló mi gobierno cuando llegamos al poder, no podemos permitirnos volver a la barra libre de gasto, porque eso sería sentar las bases de una nueva crisis como la que hemos vivido. En cualquier caso hay un diálogo fluido con el Ministerio de Hacienda sobre este asunto.

—Menos de 500.000 habitantes, 211 municipios y más de 1.300 pueblos, ¿Con esta complejidad y la merma de población, el Gobierno prevé una reforma territorial para fusionar ayuntamientos en grandes mancomunidades? 

—La experiencia me ha demostrado que las fusiones de ayuntamientos son mucho más complicadas de lo que parece, y eso no es un fenómeno exclusivo de España. Se pueden incentivar, pero no se pueden imponer por decreto. Hay que respetar la voluntad y los sentimientos de la gente.

—Tras años de declive en el sector, con cierre de explotaciones y pérdida de trabajadores, ¿cree que aún hay futuro para la minería del carbón nacional? ¿Qué planes directos tiene el Gobierno para paliar la devastación que la crisis de la minería del carbón ha provocado en estas zonas?

—Estamos cumpliendo los acuerdos que se pactaron en su día con los sindicatos y las empresas del sector. Este año hay más de 200 millones de euros en ayudas sociales a los trabajadores afectados por el cierre de minas y 19,5 millones para que las empresas puedan compensar las pérdidas y los costes derivados de la restauración ambiental. Además, se van a mantener otro tipo de ayudas para impulsar nuevos proyectos empresariales, para los que están abiertas dos convocatorias de ayudas de hasta 35 millones de euros. En el caso concreto de Castilla y León, el Ministerio de Energía firmó un Acuerdo de colaboración y antes del verano se seleccionarán los proyectos de infraestructura de mayor interés que permitan el desarrollo alternativo de las comarcas mineras y que podrán beneficiarse de ayudas. Estamos trabajando en una transición ordenada hacia un nuevo modelo energético en el que las energías renovables constituyen la principal fuente de generación eléctrica. Y en este escenario, el carbón sigue desempeñando un papel dentro del mix energético.

—Le pedía Juan Vicente Herrera que dé contenido a la Ciudad de la Energía (Ciuden).

—Ya dije en mi discurso que el ministro tiene orden del presidente del Gobierno de intentar conciliar muchas cosas. Hay que hacer un esfuerzo en materia de cambio climático, en materia de energías renovables, pero hay que hacer con inteligencia, con periodo transitorio y buscando alternativas.

—La comarca de La Cabrera sufrió el pasado verano el mayor incendio del país en 2017, con casi 10.000 hectáreas arrasadas por el fuego. Sin embargo, el área dañada y sus pueblos, que han perdido pastos, cotos de caza, cultivos, siguen sin tener la declaración de zona afectada gravemente por emergencia de Protección Civil, como sí la tienen ya desde hace tres meses las zonas dañadas por los incendios en Asturias y Galicia, que fueron posteriores. ¿Cuál es el motivo de esta discriminación para una comarca ya de por sí deprimida? ¿Tiene intención el Gobierno de aprobar la declaración de zona afectada gravemente por emergencia de Protección Civil para La Cabrera?

—Las obras de restauración en la comarca de La Cabrera comenzaron el 7 de octubre, apenas 40 días después del fuego y se actuó gracia a una declaración de emergencia solicitada por la Junta de Comunidades. El proyecto de esta restauración por emergencia cuenta con un presupuesto de un millón de euros, y tiene un plazo de ejecución de 7 meses a contar desde octubre. Se van a acometer actuaciones de repoblaciones, reparación de infraestructuras, tratamientos selvícolas y eliminación de restos, trabajos relativos al control de la erosión o de control de plagas. Es decir: un proyecto intenso de restauración para el que no ha sido necesaria la declaración a la que usted se refiere. Por lo tanto no veo razón para hablar de discriminación, porque la ayuda ha llegado de forma inmediata.

—Partes de la muralla leonesa, propiedad del Ministerio de Cultura, están en estado lamentable. ¿No sería una buena idea equiparar este recinto a la situación de las murallas de Lugo o Ávila, que suponen un enorme atractivo turístico para esas ciudades?

—Erróneamente se ha considerado que estas tres murallas son estatales y adscritas al Ministerio de Cultura porque en las tres se han hecho obras por parte del Estado. Pero su situación es muy distinta. Por ejemplo, la muralla de Lugo no es en ninguno de sus tramos titularidad del Estado. En el caso de León, sólo tres pequeños tramos del total pertenecen al Ministerio de Cultura y en ellos se han invertido ya en lo últimos años casi 1,5 millones de euros. Además, y a petición del Ayuntamiento, el ministerio de Fomento dedicará otros 1,25 millones dentro de la partida que dedica a proyectos culturales. Así se acordó en la reunión de la comisión mixta este mismo mes de Enero.

—¿Por qué no se regula por ley que la mejora económica de las empresas se traslade a los salarios de los trabajadores?

—Porque afortunadamente hemos superado los tiempos en que los sueldos se fijaban por una orden del Gobierno. Eso forma parte de la negociación entre sindicatos y empresarios, y creo que todos son muy conscientes de que es necesario mejorar el nivel de los salarios sin que ello suponga un freno al proceso de creación de empleo. El gobierno ha subido el salario mínimo interprofesional y va a volver a subir el salario de los funcionarios. Esa es nuestra responsabilidad, así como las llamadas a la sensatez. Todavía hay en España casi 3 millones y medios de personas sin empleo que necesitan que se mantenga el proceso de intensa creación de empleo. Ahora es el momento de acompasar ambos fenómenos: ir subiendo los sueldos sin que se resienta el proceso de creación de empleo. De momento lo vamos consiguiendo.

Mariano Rajoy con el periodista Álvaro Caballero, en San Isidoro. RAMIRO

«Hay que hacer un esfuerzo entre todos para concentrar población en León y generar futuro»
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