jueves 24/9/20
Sanidad

HM salva el corazón de la policlínica Santa Ana: su personal y su tecnología

El Hospital mejora el diagnóstico por imagen con un TAC coronario y una resonancia de última generación
El cardiólogo Miguel Ángel Rodríguez, el primer emérito en el Hospital de León y que aporta su saber también ahora en HM San Francisco. DL
El cardiólogo Miguel Ángel Rodríguez, el primer emérito en el Hospital de León y que aporta su saber también ahora en HM San Francisco. DL

El sueño del emprendedor Raúl Álvarez, la policlínica Santa Ana, cerró sus puertas este año tras una larga trayectoria al servicio de la salud de los leoneses, pero su esencia, su corazón, permanece en la ciudad gracias a HM San Francisco y HM Regla, que incorporan a sus centros la tecnología y los especialistas que trabajaban en los Altos de Nava.

Al cuadro médico se suman así los cardiólogos Miguel Ángel Rodríguez y David Alonso, la traumatóloga Ana Lozano y el neumólogo Florentino Díez. Cuatro profesionales de prestigio que elevan a 189 el número de especialistas que trabajan en HM Hospitales en León y que convierten a este grupo hospitalario privado en el de mayor número de facultativos en la provincia.

La policlínica disponía de aparatos de alta gama en diagnóstico por imagen, entre ellos una resonancia magnética Magneton Espree que se ha instalado en HM Regla y un Tac Definition Flash de doble energía que cambió la manera de funcionar en medicina en España y que se queda en HM San Francisco.

Adiós a las clínicas

La ausencia de conciertos con Sacyl forzó a cerrar en 2013 sus puertas a Otazú y en 2019 a Altollano

Las clínicas privadas en León han ido diluyéndose como azucarillos. Santa Ana sigue mejores pasos que la clínica Otazú, desaparecida en noviembre de 2013, y la clínica Altollano, que cerró sus puertas a final de 2019.

En el caso de Otazú, la decisión de Sacyl de suprimir los conciertos quirúrgicos con las clínicas privadas le llevó a cesar su actividad ahogada económicamente al no recibir pacientes de la sanidad de Castilla y León para operar. La supresión del convenio hizo caer un 70% la actividad del centro, que pasó de intervenir a 1.500 enfermos al año a ninguno, lo que supuso un descenso de un millón de euros en sus ingresos, más la pérdida de actividad de las aseguradoras.

Veintitrés trabajadores se vieron afectados. El centro poseía capacidad para hospitalizar a 45 pacientes, pero pasó a 20 enfermos de media, ancianos crónicos enviados por el Hospital de León. Hoy su edificio de la calle Lancia se ha reconvertido en una residencia de mayores.

Altollano, ubicada en la localidad de Navatejera, declaró su insolvencia en mayo del año pasado, entró en concurso de acreedores y tras un ERE de extinción para 97 trabajadores cerró su negocio tras 21 años de actividad ininterrumpida y de tratar a más de 160.000 pacientes desde 1998. La puntilla fue el recorte de la carga de trabajo para el Sacyl, que centró su convenio con el hospital San Juan de Dios. La propia clínica San Francisco superó un bache al integrarse en HM Hospitales, que ahora se hace cargo del personal y la tecnología de la policlínica Santa Ana.

El director médico en León, Jesús Saz, remarca la importancia de «seguir incorporando nuevos doctores» a la plantilla para ejercer una medicina «de calidad y de vanguardia, lo que tiene como principales beneficiados a los pacientes leoneses dando una respuesta rápida y eficaz a sus problemas de salud».

HM San Francisco y HM Regla también asumen al resto de personal sanitario y administrativo de la policlínica Santa Ana en una apuesta por el mantenimiento y la generación de empleo en la provincia leonesa. Ambos centros dan empleo en la actualidad a una plantilla de 250 personas y se integran en un grupo nacional que facturó 465 millones.

HM salva el corazón de la policlínica Santa Ana: su personal y su tecnología