lunes 16/5/22
                      El quirófano número 22 se sitúa en la planta -1 de radiología y se dejó de usar hace tiempo. DL
El quirófano número 22 se sitúa en la planta -1 de radiología y se dejó de usar hace tiempo. DL

El Hospital de León quiere recuperar el denominado quirófano 22, que permanece cerrado desde hace años en la subplanta de Radiología al cambiar los procedimientos que se realizaban en él tras la reorganización y ampliación de la unidad. La idea es sumar espacios que permitan agilizar el número de intervenciones quirúrgicas diarias.

De hecho, la mirada está puesta en no suspender cirugías a pesar de la presión del covid para lograr mermar la abultada lista de espera que se disparó en los dos últimos años coincidiendo con la pandemia, y así ir resolviendo los problemas médicos de los 8.000 leoneses que figuran en ella.

El equipo gestor del Complejo Asistencial Universitario de León (Caule) trabaja con la prioridad de poner en marcha de nuevo ese quirófano 22, que aunque es pequeño, podría reutilizarse para cirugías menores ambulatorias, una vez que se establezcan también los circuitos para llegar a la instalación, que está ubicada en la planta -1.

El Protocolo Defcon

El Caule activa sucesivas alertas para habilitar más recursos según se ocupan las camas de críticos

En las cinco olas anteriores, gran parte de los quirófanos se reconvirtieron en camas de críticos por la alta presión hospitalaria de contagiados graves. En esta sexta ola, se intentará no recurrir a esa medida para no dejar de operar y no generar más tapones en la actividad hospitalaria.

En la actualidad, el Hospital de León dispone de 17 quirófanos más el 18 reservado para casos de urgencias. Los números 20 y 21 se utilizan para operaciones de ojos y el 23 fundamentalmente para cesáreas. Cada operación requiere una compleja logística, además de «las manos» de al menos catorce trabajadores por paciente, entre anestesistas, residentes, enfermeras, médicos, técnicos, celadores y transfer.

Bajar la lista de espera

Con 8.000 leoneses pendientes de una operación, la idea es llegar a 40 intervenciones al día

Para garantizar las intervenciones de cada día, un equipo multidisciplinar de intensivistas, anestesistas, cardiólogos y enfermeras pone en común toda la información de nuevos ingresos, altas, profesionales disponibles, huecos y tipo de cirugías para valorar quienes necesitarán cama de críticos y cuántas hay libres. Para encajarlo todo se ha elaborado un protocolo bautizado como Defcon (5, 4, 3, 2, 1), en alusión a las condiciones de defensa que usan en EE UU contra un atacante y que en León sirven para describir los estados progresivos de alerta frente al virus, la disponibilidad de camas y la necesidad de ir activando más recursos.

De modo que «el primer disparo» del programa se produce en una situación de catorce de las 16 camas de UCI ocupadas para enfermos de coronavirus, lo que lleva a preparar las seis camas de críticos de REA 1 y cuando se van llenando, las otras seis camas de REA 2 y las nueve de Coronarias. En conjunto se pueden habilitar 37 camas de críticos que están «supermonitorizadas, son independientes, acristaladas, poseen sus respiradores y un sistema de aspiración que impide que el aire salga al exterior cuando se abre la puerta para no contaminar fuera», explica el director médico Raúl Marcos Mesa.

En esas camas se atienden a tres tipos de pacientes críticos, los infectados graves, determinados postquirúrgicos y los cardiológicos (que llegan por un infarto, una válvula que no funciona...). «El reto con el covid es disponer de una cama tanto para los pacientes de coronavirus que van apareciendo como los que salen de una operación complicada, que son de tres a siete diarios, más las urgencias», matiza.

De ahí dos nuevas medidas, la colocación de un tabique especial termosellado en Coronarias para separar las camas de críticos que puedan llegar a usar los usuarios del servicio de los afectados por covid. En ese rearme de las instalaciones con más camas para que la nueva convivencia con el virus afecte lo menos posible a la actividad diaria también se encaja la apertura ininterrumpida de la Unidad de Reanimación post Analgésica (Urpa) que hasta ahora funcionaba solo hasta las 22.00 horas. «No ha habido que parar ninguna operación quirúrgica programada, se efectúan unas 25 a 30 diarias», indica el gerente, José Pedro Fernández Vázquez, quien confía no solo en mantener las cirugías, sino en poder incrementar el ritmo de intervenciones hasta 35-40 diarios gracias a que los quirófanos funcionan por la tarde.

El Hospital quiere recuperar el olvidado quirófano 22