lunes 06.04.2020
| Informe | Curso de actualización científica |

El Hospital contra los traumatismos

El centro forma a los profesionales en hipotermia y craneotomía para la recuperación de grandes traumatismos craneoencefálicos que afectan cada año a cerca de cien leoneses
El Hospital contra los traumatismos
El Hospital de León atiende cada año entre sesenta y ochenta pacientes con graves traumatismos, la mayoría de ellos jóvenes que han sufrido accidentes de tráfico. De esta cifra, aproximadamente la mitad presenta un importante daño craneal que hace necesaria la aplicación de todas las técnicas de recuperación al alcance, de las que el coma inducido es una de las más conocidas y menos agresivas, explicó el doctor Carriedo, responsable de la Unidad de Cuidados Intensivos y codirector de la jornada científica de actualización en el tratamiento de la presión intracraneal. La presión es un parámetro utilizado para comprobar la dinámica de la función cerebral en los graves traumatismos. Esta medida determina, según explicó el doctor José García Cosamalón, responsable del servicio de Neurocirugía y codirector del curso, el tratamiento a aplicar en cada momento para todos estos pacientes y hacer, como hasta ahora, innecesaria su derivación a otros centros sanitarios desde León. El pronóstico de estos pacientes es muy variable ya que depende, en primer lugar, del tiempo en que tarda en llegar el paciente al centro de referencia o de su estado general anterior. En todo caso, apunta el doctor Sahuquillo, responsable de Neurocirugía del Hospital Vall d' Hebron, de Barcelona, un 30% de los pacientes mueren por las lesiones y el 100% de los que sobreviven presentan lesiones, aunque en algunos casos son leves y no les incapacitan para una vida normal. Hipotermia y apertura craneal Sahuquillo, considerado uno de los mayores expertos nacionales en tratamiento de estos pacientes indicó que las nuevas técnicas de tratamiento para estos pacientes pasan por la recuperación de las antiguas y así, indicó, la hipotermia inducida (el enfriamiento del paciente hasta los 32º centígrados) y la craneotomía (retirada del hueso para reducir la presión craneal) aparecen para los expertos como las técnicas más aconsejables cuando las convencionales fallan. «No podemos hablar de nuevas técnicas porque la hipotermia se usa desde los años cuarenta y la craneotomía se realizó por primera vez en 1905, pero sí de nueva aplicación de ellas», indicó el neurocirujano catalán. Estas técnicas, agregó, han «estado desacreditadas durante años pero ahora los nuevos estudios reflejan que con una buena aplicación una recuperación más elevada de los pacientes y un mejor pronóstico». La hipotermia, precisó Sahuquillo, es muy compleja porque requiere alterar toda la fisiología normal e implementar tratamiento quirúrgicos y farmacológicos a bajas temperaturas que generan que, por ejemplo, la circulación sanguínea no sea normal ni tampoco las dosis medicamentosas aplicables. Avances en la comunidad El responsable de la Sociedad Castellana y Leonesa de Medicina Intensiva, Pedro Enríquez Giraudo, apuntó que en los últimos años se está produciendo en la comunidad un importante avance en técnicas para grandes traumatismos «por el interés de los profesionales de los centros en atender a estos pacientes y porque Sacyl está fomentado con ayudas la investigación en estos campos». El profesor Enríquez, perteneciente al equipo de intensivistas del Hospital Río Hortega de Valladolid, apuntó que las nuevas técnicas de monitorización de los pacientes _aplicables desde hace dos años_ permiten comprobar día a día la actividad cerebral de estos pacientes y mediante la medida de determinados parámetros comprobar la posible evolución de su estado, comprobar porqué se hinchan los cerebros y «da oportunidades importantes para poder aplicar tratamientos que salvan vidas y mejoran la calidad de vida de quienes logran sobrevivir al traumatismo».

El Hospital contra los traumatismos