miércoles. 08.02.2023
El estudio advierte que el mercado internacional de mineral es más incierto que el de gas natural

Iberdrola defiende cumplir con Kioto y a la vez mantener la minería nacional

La propuesta de la eléctrica contempla sustituir el carbón importado por gas y parques eólicos
La compañía eléctrica Iberdrola ha diseñado una propuesta para cumplir el Protocolo de Kioto y la Directiva europea sobre la reducción de emisiones de gases contaminantes que provocan el denominado efecto invernadero, que a la vez garantiza el consumo de toda la producción prevista de carbón nacional y el mantenimiento de las minas españolas. En la propuesta de Iberdrola es el carbón de importación el que debe sustituirse para reducir las emisiones de CO2. El reto para el sector eléctrico, perfectamente alcanzable según considera esta eléctrica, es sustituir las térmicas que usan el carbón importado por centrales de ciclo combinado -que utilizan gas natural, un combustible más limpio- y energías renovables, principalmente parques eólicos. En conjunto, esta progresiva renovación del parque de generación español permitiría atender, según los cálculos de Iberdrola, un 34% de aumento de demanda de electricidad previsto hasta el 2010 con un 12% menos de CO2. En el 2001, la producción total de electricidad con carbón generó 66 millones de toneladas de emisiones, que podrían reducirse a 27 millones de toneladas en el 2010 si se utilizara como materia prima el gas en vez del carbón extranjero. El plan de Iberdrola añade como ventaja adicional el hecho de que no implicaría incrementar la dependencia energética española del exterior, ya que se sustituiría un producto importado por otro. De hecho, más de un 57% de la energía obtenida en centrales térmicas españolas utiliza como combustible carbón importado, un porcentaje que va progresivamente en aumento, con lo que la dependencia del exterior será similar en el caso de este combustible que en el del gas. Un coste cada vez más alto Iberdorla añade que el abastecimiento de gas procede de diferentes y variados mercados, mientras que el de carbón importado está controlado por tan sólo tres empresas, que dominan el mercado mundial (Anglo, BHP y Glencore). La propuesta tiene también en cuenta que a estos problemas del carbón importado se ha sumado recientemente su alto precio, que registró en diciembre del 2003 el máximo histórico de los últimos 25 años, lo que está propiciando un acercamiento progresivo de los costes variables de generación en las centrales de carbón y en los ciclos combinados a gas. El impulso de las energías limpias para que sustituyan al carbón importado que propugna Iberdrola es el mismo que se recoge en la Planificación de los Sectores de Gas y Electricidad 2002-2011, aprobada por el Gobierno hace dos años y que contempla instalar 14.000 megavatios de fuentes renovables y 14.800 de ciclos combinados. España, a la cola de Europa Aunque España fue de los pocos países que consiguió negociar un aumento de las emisiones en el marco de la Directiva europea, ese margen se ha superado con creces y se debe reducir mucho para cumplir los preceptos de Kioto. En concreto, España se comprometió a que sus emisiones en el 2010 no superen en más del 15% a las de 1990, pero ya las ha incrementado en un 33%, lo que equivale a un incumplimiento de 18 puntos porcentuales respecto al objetivo. Esta evolución choca frontalmente con la Unión Europea, que en su conjunto ha conseguido reducir las emisiones de CO2 en el entorno del 2%.

Iberdrola defiende cumplir con Kioto y a la vez mantener la minería nacional