sábado 22/1/22
El instituto, amenazado por la crisis

El administrador concursal decide el viernes si Inbiotec seguirá abierto a partir de la próxima semana

Los investigadores del instituto defienden la proyección del centro leonés, distinguido por prestigio internacional
Investigadores del Inbiotec, ayer en una de las dependencias del centro científico leonés. MARCIANO PÉREZ

Inbiotec trata de sobrevivir a la amenaza de la crisis, y al concurso de acreedores que ha puesto al principal exponente de la investigación en León al borde del precipicio. No en vano, el administrador concursal decidirá este viernes si los históricos laboratorios siguen abiertos la próxima semana, ya que mantendrá una reunión con los afectados para definir el futuro de las instalaciones y las medidas a tomar. «No es el momento más grave al que hemos tenido que hacer frente», advierte su director, Carlos Barreiro. La comunidad científica que trabaja en el instituto no oculta su preocupación. Hay una decena de investigadores que forman en la actualidad el capital científico y humano del centro. «Aquí, hay capacidad física para que cuarenta personas desarrollen su trabajo», exponen los empleados para equilibrar en una balanza la raquítica situación por la que atraviesan; ellos, el centro, por extensión, la investigación en León, de la que el Inbiotec es el máximo exponente. La palanca clave en un ecosistema que se levanta entre la Universidad de León y el sector biotecnológico, del recurrente polo a la que la ciudad presta nombre. A diez minutos de distancia .

Aquí se hace investigación; también se completan tesis doctorales, se da inicio a la carrera de jóvenes que emprenden y agrandan su experiencia investigadora en el centro de la Granja. «La experiencia suficiente que luego les sirve para trabajar en las empresas radicadas en León», relatan sobre la trayectoria profesional de algunos científicos con los que han compartido laboratorio y retos investigadores.

El abandono
Hay espacio físico para que desempeñen su trabajo 40 científicos, con una decena en nómina

A una hora de mediodía, en una estancia habitual del desempeño diario, entre probetas, ordenadores y mesetas de ensayo, algunos de los científicos del Inbiotec tratan de sintetizar en un puñado de términos la esencia de su trabajo; un reto imposible, para un centro que en tres décadas de vida se ha labrado un nombre de prestigio, que lo mismo sirve para garantizar la eficiencia de este punto como para avalar el criterio que defiende los investigadores que pasan por sus laboratorios. «Es imposible acotar también la procedencia de investigadores de terceros países que eligen el Inbiotec para desempeñar trabajos», relatan sobre la proyección internacional. Prestigio labrado a pulso, por el contenido de las publicaciones científicas tanto como por el resultado y la eficacia de las investigaciones.

¿Se puede dar la circunstancia, otra vez, de que fuera de León se conozca mejor la proyección de lo que aquí pasa desapercibido? La pregunta es retórica para este grupo de científicos que ahora tienen la esperanza de que la crisis sobrevenida tenga una salida positiva.

Hábitat
El Inbiotec es epicentro del ecosistema en torno al polo biotecnológico; para formar en investigación

«Aquí se trabaja con microorganismos; vinculados a la biotecnología, al farma, a la salud, humana y animal, a la agricultura, a la optimización de los antibióticos, de los procesos con esteroides», relatan los propios investigadores, sobre líneas de investigación que requieren del poso de la paciencia y el conocimiento. La investigación y el tiempo se encuentran en las dependencias del Inbiotec leonés, que obtiene sus fuentes de financiación en la concurrencia a concurso públicos de investigación y con líneas de investigación de encargos del sector privado. «Si unos han caído, los otros no han crecido lo suficiente», resume el director del centro sobre el origen de este proceso concursal al que se ha visto abocada la entidad.

A la espera del CSIC
Universidad, Diputación, Evonik, Quesería Picos de Europa, Pascual y ADL son sus patronos

La inversión pública se presenta como la opción más alentadora para esquivar este momento de quiebra, que compromete la subsistencia de tres décadas de investigación y ciencia en León. «La propuesta que apuntó la Diputación para sumar la red de centros del Csic, parece lo más proporcional», indica Carlos Barreiro. Eso, más allá de la presencia y el impulso de sus patronos (Diputación de León, Universidad, Evonik, Pascual, Quesería Picos de Europa y ADL), que han velado por la subsistencia de este referente de la investigación en León. Donde sus científicos certifican patentes, publicaciones y transferencias. Ese es el capital investigador de León.

El administrador concursal decide el viernes si Inbiotec seguirá abierto a partir de la...
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