miércoles 25/5/22

La inflación puede comerse casi 1.000 M€ de los ahorros de las familias

Los hogares leoneses tienen más de 18.000 millones en activos financieros, que se dispararon durante el confinamiento

La elevada inflación que convierte a León en la provincia que más se encarece de España amenaza con comerse cerca de mil millones de euros de los ahorros que tienen las familias. El último dato del mes de septiembre —la próxima semana se conocerá el de octubre— sitúa la escalada del IPC en el entorno del 5,1%, la más alta desde la anterior crisis, la de 2008.

Si en los próximos meses no se ajustan los precios y la factura de la luz continúa en máximos, la pérdida de poder adquisitivo será un problema para miles de familias, pensionistas y trabajadores, que afrontan, con prácticamente los mismos ingresos, aumentos de hasta el 37,1% en los costes de electricidad, gas y otros combustibles. Esa subida tan drástica arrastra al resto de productos y pone en riesgo los depósitos financieros de muchos hogares, que lograron acumular más patrimonio durante el confinamiento y la etapa más dura de la pandemia. En esos meses los depósitos bancarios de las familias leonesas sumaron 900 millones respecto a un año antes y superaban de largo los 18.000 millones de euros a finales de 2020.

Debido a la inflación tan alta que afecta a la provincia, y que seguramente rondará el 6% en octubre, 936 millones de esos depósitos podrían esfumarse si no se invierten en otro tipo de productos que puedan generar intereses atractivos mientras no se estabilicen los precios, algo que, al menos en los dos próximos meses, según auguran los expertos, no va a ocurrir.

Un efecto parecido tiene para los asalariados o los pensionistas, que han visto como la cesta de la compra se dispara hasta prácticamente máximos históricos sin que la prestación o la nómina suban.

Con el dato de octubre, el más elevado desde septiembre de 1992, el IPC interanual encadena su octava tasa positiva consecutiva. Desde febrero, cuando los precios estaban estancados, su coste no ha dejado de crecer mes a mes y lo ha hecho de forma exponencial. La tasa interanual de agosto fue del 3,3%, la de septiembre del 4% y la de octubre supera ampliamente el 5%.

Las expectativas aproximaban al techo del 5%, aunque finalmente ha sido ampliamente superada. Durante este mes, el coste de generación de la electricidad prácticamente no ha bajado del suelo de los 200 euros/MWh, registrándose varios récords históricos en algunos días del mes. Con ello, el importe de la factura sigue subiendo de forma considerable, a pesar de las medidas adoptadas por el Gobierno para amortiguar esta espiral energética.

Con estos precios alcistas de la electricidad, toda la cadena de valor se ha ido contagiando del efecto inflacionista. Por una parte, porque cada vez más consumidores (no solo los domésticos acogidos a la tarifa regulada) se ven obligados a incrementar sus gastos en energía, sobre todo en el caso de las grandes compañías y las industrias. A partir de ahí, los costes se van trasladando a transportes, alimentación y todo tipo de productos que encarecen la cesta de la compra.

La inflación puede comerse casi 1.000 M€ de los ahorros de las familias
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