jueves. 11.08.2022

La trayectoria de Celestino Rodríguez ha estado marcada a partes iguales desde muy joven por su profesión de ingeniero y su compromiso político. Ahora desde Ineco, del Ministerio de Fomento, tiene «una visión mundial de la movilidad y el transporte». Es director de gabinete de Presidencia, Relaciones Institucionales, Responsabilidad Social Corporativa y Comunicación.


Desde este puesto, además de la permanente relación con las administraciones, forma parte entre otros del grupo de trabajo de Ineco que participa en el Global Infraestructure Hub, el foro que analiza para el G20 «diferentes enfoques, poíticas y acciones conjuntas que mejoren las infraestruturas».


Dentro del campo de la RSC destaca el «papel solidario de Ineco en el ámbito internacional. Tenemos un firme compromiso con la Agenda 2030 y colaboramos con más de cien ONG al año, contribuyendo a proyectos en África, Asia y Latinoamérica».


Rodríguez es ingeniero de Caminos, Canales y Puertos con matrícula de honor en el proyecto fin de carrera, e ingeniero técnico de Obras Públicas en Madrid. Destaca la «base educativa» adquirida en la escuela de San Emiliano, el CRA de Huergas de Babia y el Instituto Valle de Laciana en Villablino. Después de iniciar su actividad como jefe de obra en varias empresas privadas en Madrid y Toledo fue asesor de infraestructuras y transporte del ministro de Fomento José Blanco (PSOE), con 27 años. Tras una etapa como consultor técnico en el sector privado fue procurador en las Cortes de Castilla y León en la IX Legislatura, donde participó en el proyecto de Ley de Transporte Público. En noviembre de 2018 se incorporó a Ineco. «La ingeniería leonesa y española es marca de solvencia, eficiencia y rigor. Por nuestro carácter de tenacidad y capacidad de esfuerzo, que a mi me inculcaron desde pequeño en mi casa y en mi pueblo. Es un valor seguro a nivel internacional. Y los ingenieros leoneses debemos ser embajadores de nuestra tierra por el mundo». Un trabajo esforzado que «compensa, porque mejora la calidad de vida de las personas. Eso debe animar a los jóvenes. León tiene mucho talento y la ingeniería es una buena vía para ponerlo al servicio de la sociedad».

«La ingeniería leonesa es marca de solvencia y rigor»