sábado 24/10/20

El Ingreso Mínimo Vital y su impacto en la Renta de Ciudadanía

El Ingreso Mínimo Vital (IMV) ha generado grandes expectativas en la población tras el golpe económico de la pandemia y ha provocado atascos en determinadas administraciones públicas. El impacto en otras prestaciones no contributivas, como la Renta Garantizada de Ciudadanía, de la que son beneficiarias cada año unas 15.000 familias en la Comunidad tiene que ser gestionado por la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades, pues la RGC es subsidiaria de otras prestaciones. Qué tendrán qué hacer las personas que cobran actualmente la RGC y qué competencias tiene la Comunidad Autónoma respecto al Ingreso Mínimo Vital son cuestiones que afectan a la ciudadanía, máxime en este tiempo de crisis económica y social derivada de la pandemia. La cuantía de la RGC oscila entre 430,27 euros al mes en doce pagas anuales si el titular es beneficiario único y 699,19 euros si es titular con familia. El IMV son 462 euros para un adulto solo y 1.015 euros como máximo.

El Ingreso Mínimo Vital y su impacto en la Renta de Ciudadanía