sábado 16/10/21
Gaspar Llamazares | Ex coordinador nacional de IU

«‘La izquierda herida’ es un sincericidio que me puedo permitir»

Gaspar Llamazares, en Oviedo, el pasado mes.

La izquierda herida es una reflexión de alma y cuerpo de libro con el que Gaspar Llamazares enfoca la crónica de los últimos cinco o seis años de la política en España; el resto es ensayo. «¿Que por qué herida? Hui de lo llamativo, de la izquierda y sus crisis, para hablar de las heridas, por la esperanza que tengo en que sean curables. Hui del tópico de la izquierda en crisis, porque cuándo no lo ha estado; luego, está la herida; la herida externa y la herida interior que la propia izquierda se ha ocasionado», explica en la urgencia del resumen Llamazares, sin esconder su absoluta confianza en que la herida cauterice. La herida profunda del populismo. El populismo es el espejismo, compara. «El mismo populismo que provocó los cambios en la izquierda, el mismo que alimenta a la extrema derecha; el mismo populismo que ha contribuido a cambiar la interpretación de hechos claves en la democracia y el papel de la izquierda, en la Transición; la democracia no es postfranquista, el estado social es una conquista de la democracia; de igual forma, el modelo de estado no es el origen de los problemas que son más bien causa de las convergencias nacionalistas e independentistas que han utilizado las crisis para reverdecer ideologías». Hasta ahí, las costuras de un trabajo que el propio Llamazares va a presentar este jueves en la capital leonesa; los detalles van por dentro, como otro efecto del mismo corte. «El populismo es un espejismo para la izquierda, una forma de escapismo, la infantilización de la política». Llamazares relaciona esta vía de fuga populista con la teoría de que la «izquierda llega tarde» a todos los retos de los nuevos tiempos; a la crisis de la economía, a ofrecer soluciones para la globalización, a la desafección de los ciudadanos. Y otras cosas más gruesas. Tarde, a «la forma de partido, un mal sucedáneo del modelo bonapartista y vertical, de líder que se relaciona con las masas sin mediaciones orgánicas, incluso por la vía digital». No se puede determinar hasta dónde llega el comité electoral y hasta dónde el comité de propaganda, «sin mediador político» incluye en alguno de los capítulos de este repaso de la herida en la izquierda, antes de que se atisbe la cicatriz. «El populismo hace que la forma de partido excluya la pluralidad; y cuando no la reconoces en casa, mal la vas a reconocer fuera», argumenta.

El tiempo y la política

"La coalición de gobierno la protagonizan los que criticaban los pactos que yo defendía"

De inmediato, retoma el punto de mira. «El modelo de la causa no añade ni grandes ideologías ni grandes relatos; según vienen, incorpora, como capas ideológicas; políticas, el cambio climático, la desigualdad de género». Otro golpe de honestidad. «Me han llegado a decir que La izquierda herida es un sincericidio, pero me lo me puedo permitir», reconoce en medio de este tiempo que se ha tomado mientras escribe, analiza en la tele, vuelve sin irse, y valora aquel revés de Actúa. «Hay espacio político, aunque el espacio electoral lo ha tomado el PSOE y Podemos». También, ironía del destino, la coalición que protagonizan los mismos que combatían «las políticas de pactos que yo defendí».

Así es la política. Para saber más, el jueves en León, por gentileza de Gaspar Llamazares. También, de su opinión sobre la ola autonomista que sacude, otra vez al territorio. «Hablo desde la fraternidad; de descendiente de leonés y asturiano; comparto la preocupación por el futuro de los hijos, la frustración de la gente, ante la desesperanza; pero creo que la salida cantonal es una salida en falso; hace falta cambiar las políticas; es mi opinión, aunque sobre todo indico el respeto que me merece otra postura».

«‘La izquierda herida’ es un sincericidio que me puedo permitir»