martes 24/5/22

La sentencia considera probado que las condiciones de trabajo estipulaban que cada víctima trabajaría ejerciendo prostitución y el alterne y lo haría teniendo retirado el pasaporte, que quedaría en poder del acusado hasta saldar la deuda contraída.

«El acusado le fijaba un precio mínimo por servicio sexual, (de unos 43 euros aproximadamente), que comprendía el kit. higiénico (de unos 3 euros, que eran para «la casa»), pudiendo la testigo fijar el precio del servicio por encima de dicho precio».

No dispondría de contrato de trabajo, ni seguro médico, ni alta en la seguridad social. Su horario de trabajo sería de 17.30 horas hasta las 4 de la madrugada sin interrupciones. Trabajaría todos los días de la semana sin descanso hasta que saldase la deuda contraída con el mismo que ascendía a 3.000 euros.

-Todo el dinero fruto de su actividad sería recaudado directamente por el acusado, quien descontaría diariamente la cantidad de 50 euros en concepto de hospedaje. No obstante, la primera semana, el acusado permitió a una de las víctimas enviar a sus familiares 500 euros, difiriéndose en consecuencia el abono de la deuda en dicho importe e incrementándose la misma por la necesidad de abonar 50 euros todos los días por el hospedaje.

Para el control del dinero, el acusado o una persona de su confianza cobraba el dinero al cliente antes de subir las habitaciones y, posteriormente, el acusado, con la finalidad de controlar el precio, el número de servicios sexuales y el dinero fruto de tal actividad, adquirió una máquina que las mujeres debían manejar fijando la habitación e introducir el precio del servicio, recibiendo un resguardo acreditativo para su posterior cómputo.

Jornadas de trabajo desde las 17.30 horas hasta las 4.00 de la mañana
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