domingo 22.09.2019
Respuesta del consejero

La Junta se opone frontalmente al pago simbólico para circular por las autovías

Suárez-Quiñones advierte de las consecuencias nefastas que comportaría en el medio rural
El Gobierno pretende cobrar por el uso de las autovías. MARCIANO PÉREZ.
El Gobierno pretende cobrar por el uso de las autovías. MARCIANO PÉREZ.

El consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, rechazó ayer el pago de un peaje simbólico que podría plantear el Gobierno en autovías porque «cualquier pago blando, por pequeño que sea, produce efectos muy perjudiciales». En este sentido, advirtió de que esta medida perjudicaría «a los que menos tienen», a los que «se les suma una nueva carga económica que no tienen que soportar», ya que «no tanto a los más pudientes».


Suárez-Quiñones respondió a la medida que podría estar pensando en aplicar el Gobierno en autovías gratuitas, con un coste para el usuario muy inferior al de los actuales peajes de las autopistas de pago, que Fomento seguirá eliminando conforme acaben las concesiones.

 

«Un plan de colaboración de inversión en carreteras para ser realmente colaborativo debe equilibrar los intereses privados, completamente legítimos, con el interés general». explicó el ministro de Fomento, José Luis Ábalos, para justificar el plan en el que trabaja el Gobierno en funciones para dar al fin con un modelo de financiación de autovías sostenible.

 

Suárez-Quiñones fue crítico con esta medida, que perjudicaría a la actividad económica y al medio rural. En el primer caso, «por ser un incremento de carga y gasto para las empresas transportistas». «Hay que bajar la carga, no incrementarla», aseguró. Y en el segundo, porque a juicio del consejero, «para la realidad rural de Castilla y León todo lo que condicione la movilidad desde los pueblos a los centros principales de población es perjudicial y va contra la lucha frente a la despoblación».

 

SIN SUBIDA


El pago por uso no implicará que el usuario pague más por la utilización de las vías de gran capacidad y no habrá desigualdad entre el pago que soportan unos territorios y otros en materia de peaje, como ocurre en Galicia o Asturias, de acuerdo a los planes del Gobierno. Aún así, Quiñones abogó por ser «eficientes en el gasto público y en la planificación de las carreteras». «Esa eficiencia debe permitir que se mantengan las carreteras en perfecto estado y se sigan ejecutando los proyectos que se trabajaban desde los gobiernos del PP», concluyó.

 

La liberalización de las autopistas de peaje se prolongará el 1 de enero de 2020 con la AP-4 Sevilla-Cádiz y la AP-7 Alicante-Tarragona.

La Junta se opone frontalmente al pago simbólico para circular por las autovías