sábado 23/10/21

La Junta reitera que la biomasa en Nava está «descartada y en fase de extinción»

Los vecinos aplauden la sentencia del TSJ que anula la vcnta de los terrenos a Somacyl

La Consejería de Fomento asegura que la sentencia del TSJ que anula la venta efectuada hace tres años por la junta vecinal de Navatejera a la Sociedad Pública de Infraestructuras y Medio Ambiente (Somacyl) para la construcción de una planta de biomasa «no tiene nada que ver con cuál iba a ser su objeto o actividad a desarrollar en esas parcelas» de 5,3 hectáreas.

La Junta aclara que el «dictado de esa sentencia en nada afecta al proyecto de Red de Calor por Biomasa distribuida en la ciudad de León» que se había planteado y que iba a suponer una inversión de 18 millones de euros para evitar el vertido de 53.000 toneladas de CO2 al aire, aunque reitera que ese emplazamiento al que se refieren los terrenos del fallo del TSJ «está descartado y en fase administrativa de ejecución de la extinción del mismo».

Fomento afirma que la sala Contenciosa sólo se pronuncia por una cuestión «estrictamente de técnica catastral y registral» de las fincas enajenadas por la pedanía de Nava para la compraventa a Somacyl, dos parcelas de 43.735 m2 y 9.091 m2 en la zona del Rebollo con retroceso a los 40 años que supusieron un ingreso de 50.000 euros para la junta vecinal.

Precisamente, la pedanía está estudiando con su abogada en qué les afecta la sentencia, ante el temor a tener que devolver esa cuantía, lo que «nos pondría en una situación más complicada económicamente de la que ya tenemos», reconoce su presidenta Berta Llamazares, quien ironiza que «a perro flaco todo son pulgas» si, finalmente, tienen que reintegrar los 50.000 euros de la venta que en su día realizó la anterior junta vecinal.

Quienes sí acogen el fallo judicial con alegría son los vecinos representados por Afubiona y el partido Vive Villaquilambre, que se presentó a las pasadas elecciones municipales con la mira prioritaria de paralizar la biomasa en el municipio. El concejal Ricardo de Dios cree que la sentencia «paraliza de una forma definitiva la planta en esa ubicación, al reconocer que no estaba bien pensada con respecto a los vecinos, con viviendas a escasos 100 metros, y que el proceso no fue el correcto». También indica que ya tenían la palabra del presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, quien había sacrificado por escrito el 14 de junio de 2019 el proyecto de biomasa en Navatejera para sellar el pacto político de Villaquilambre que logró aupar a la Alcaldía a Manuel García. «Confiábamos en la palabra del presidente y de hecho la planta no avanzó, pero el fallo del tribunal allana la situación para desterrar el proyecto de Navatejera y representa un espaldarazo a los vecinos que han luchado contra la biomasa y que presentaron 3.200 alegaciones».

El TSJ señala que «existían relevantes discordancias en las parcelas vendidas» y aprecia que el precio podía estar fijado de manera errónea. Otra cuestión es el proceso para dar carpetazo definitivo a la planta, ya que casi 300.000 euros separan las pretensiones de Somacyl de las del Ayuntamiento de Villaquilambre para zanjar el fallido proyecto. La Sociedad reclama la devolución de medio millón de euros de las licencias de construcción, apertura y funcionamiento, tasas y el proyecto de obras, mientras desde la casa consistorial sólo se valora devolver los 230.000 euros que creen que corresponde tras la petición de que desistan del proyecto. La idea de calefacción urbana con biomasa ha encontrado obstáculos desde 2016 en León, primero con el rechazo vecinal a ubicarla en Cantamilanos y en 2017, en Navatejera.

La Junta reitera que la biomasa en Nava está «descartada y en fase de extinción»