jueves. 11.08.2022
ENERGÍA

La Junta no sabe qué hacer con la planta de biomasa en la que ya ha gastado 1 M€

Medio Ambiente pide informes jurídicos sobre la renuncia de Mañueco a la 'energía verde' para los barrios del norte
La planta proyectada en León y anulada por Mañueco ta tiene los terrenos adquiridos a la junta vecinal de Nava. JESÚS F. SALVADORES

La Junta duda. Tras ver frustrada la construcción de la planta de biomasa en Cantamilanos por la fuerte oposición vecinal y haber anunciado Mañueco que también descartará ubicarla en Navatejera a cambio de apoyo político para gobernar en Villaquillambre, el Ejecutivo autonómico aún no lo tiene claro. Según reconocieron fuentes de la Consejería de Fomento y Medio Ambiente, la biomasa es «una prioridad en la política energética» de Castilla y León, al igual que es «firme» la decisión de poner en marcha la prometida planta de León. Sin embargo, que Mañueco rechace el proyecto planteado en Villaquilambre no parece tan sencillo.

 

La Sociedad Pública de Infraestructuras y Medio Ambiente (Somacyl) ya ha invertido más de un millón de euros en adquirir los terrenos a la junta vecinal de Nava y en realizar los proyectos tanto de la planta como de sus redes de distribución de calor. De hecho, hasta lograron una declaración de impacto ambiental favorable y sólo faltaban unos flecos en los accesos para poder empezar a construirla, cuando se cruzó en su camino el compromiso de frenar su implantación en la zona para sellar el cuatripartito que gobierna ese ayuntamiento del alfoz (PP, Cs, UPL y Vive).

 

«No se ha tomado ninguna decisión, no está cerrado y no existe aún un posicionamiento sobre el tema, porque se trabaja en ello», reconoce la Junta. De hecho, la consejería está «madurando» su decisión con informes jurídicos sobre la mesa, por lo que supondría de retraso y dinero variar nuevamente el proyecto.

 

Además, Somacyl debe cumplir los acuerdos con Navatejera, una pedanía que tendría que recibir unos 400.000 euros en cuatro décadas a cambio de las dos parcelas de 43.735 m2 y 9.091 m2 en la zona del Rebollo que les ‘vendieron’ por 50.000 euros. Según el convenio, a partir de este mes de septiembre el organismo de la Junta debe contribuir con un porcentaje del gasto de calefacción del Polideportivo de Nava, 19.000 euros el primer año.

 

El acuerdo supone una «venta con retroceso». Los gestores de la planta ocupan el terreno 40 años a cambio de contraprestaciones. Después el suelo vuelve a manos de Nava. La ubicación, según habían expuesto, permite un mayor desarrollo de la red de calor prevista por la Junta, con zonas y edificios que en un primer momento no se habían contemplado. La planta serviría para poner en marcha la denominada calefacción urbana y decir adiós al carbón, el gasóleo y el gas natural. Treinta y nueve edificios públicos y singulares de Nava, la carretera de Asturias, Mariano Andrés, Eras, Condesa, Inmaculada y paseo de Salamanca, junto con otros 32 del campus universitario de Vegazana, podrían beneficiarse del nuevo sistema de pellets y astillas para reducir sensiblemente las emisiones contaminantes. La planta de biomasa de Nava llegó a bautizarse como Norte de León, y se preveía construir con 18 millones de euros, auspiciada por Somacyl.

 

Desde esa central, además de abastecer de calor al complejo hospitalario, al servicio territorial de la Junta, a la Subdelegación del Gobierno, al Ayuntamiento de León o a la sede de Hacienda, también se indicaba que se beneficiará con energía limpia a hostales, hoteles, colegios, centros de salud, el Auditorio, el Musac, diez facultades, el centro de alto rendimiento y varios laboratorios.

 

Todos ellos se valoró que consumían 85 millones de kilowatios al año y soltaban a la atmósfera 56.043 toneladas de CO2, que podrían mermarse a 3.257 toneladas de dióxido de carbono si se abastecieran con la biomasa forestal. El proyecto estaba tan avanzado, cuando la Junta firmó ‘su defunción’ que se hablaba de generar 10 puestos directos para atender las instalaciones y decenas durante la construcción. La superficie en Nava rebasa con creces los apenas 14.200 m2 del emplazamiento inicial de Cantamilanos, y se aleja de manera considerable de las zonas edificadas y de los centros educativos. La parcela elegida no pierde la ubicación estratégica que se buscaba respecto al Hospital y la Universidad. Esa cercanía fue el principal valor para la elección.

La Junta no sabe qué hacer con la planta de biomasa en la que ya ha gastado 1 M€
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