jueves. 11.08.2022
San Andrés del Rabanedo

La junta vecinal renueva el muro del cementerio ante el riesgo de desplome

La pedanía aprovecha 5.800 euros de la Diputación para mejorar el perímetro del camposanto
Las obras para derruir un muro del cementerio en mal estado y reponerlo ya han comenzado. DL

El riesgo de desplome de uno de los muros de separación del cementerio de la localidad de San Andrés del Rabanedo ha llevado a la junta vecinal a intervenir para evitar posibles problemas. La pedanía ha decidido utilizar la ayuda de 5.774 euros del plan de juntas vecinales de la Diputación provincial para demoler el tramo de 22 metros dañado y construir una nueva valla en esa zona, aportando otros 630 euros de la caja local.

La pedánea, la socialista Katya Badeso, explica que ese lateral del cerramiento del camposanto «presentaba un importante desplome hacia el exterior» con riesgo de caída sobre la acera colindante y una vivienda. Además, esa pared también acumulaba varios desperfectos, por lo que se optó por derribarla «y reponerla, incluyendo unos nuevos verteaguas». También se subsanarán los desperfectos del resto de la valla perimetral que, además, se pintará de color blanco.

Por otra parte, la Corporación municipal se propone conseguir en este mandato el cementerio prometido al municipio en 2005. UPL asegura que aprovechará su posición como representante del Ayuntamiento en la mancomunidad de Servicios Funerarios de León, San Andrés y Villaquilambre (Serfunle) para reclamar las obras. El municipio, al poseer más de 20.000 habitantes (cifra que se alcanzó a principios de los 90) debe disponer por ley de un cementerio municipal. Esa fue la petición que el Ayuntamiento de San Andrés persiguió al integrarse en Serfunle, «sin embargo, han pasado ya 15 años y en San Andrés no se ha hecho nada, mientras que los otros dos miembros de la mancomunidad, León y Villaquilambre, sí han ejecutado esas obras e infraestructuras», recuerdan.

Los leonesistas dicen que desde hace más de una década el camposanto vecinal de la localidad de San Andrés está «al límite de su capacidad y rodeado de viviendas, lo que no cumple con la Ley de Policía Mortuoria, que establece que los cementerios deben estar alejados de los núcleos urbanos». Un argumento más para UPL de la urgencia de clausurarlo y construir uno nuevo. La pedánea reconoce que no hay huecos para tumbas, pero que muchas familias poseen panteones con capacidad para dos o tres decesos. Respecto a los nichos, quedan dos.

La junta vecinal renueva el muro del cementerio ante el riesgo de desplome
Comentarios