jueves 27.02.2020
Natalia Ordóñez. presidenta de la igp cecina de León

«La crisis nos ha empujado al mercado exterior, antes no sabíamos vender fuera»

Pertenece a la tercera generación de Embutidos Entrepeñas, que sus abuelos fundaron en Geras de Gordón. Natalia Ordóñez (León, 1979) acaba de ser elegida presidenta de la IGP Cecina de León. Ingeniera agrónoma, enóloga (elabora el vino Exageras) y experta en tecnología y seguridad de los alimentos, tiene por delante el reto de salvaguardar un sello que factura 13 millones al año.
«La crisis nos ha empujado al mercado exterior, antes no sabíamos vender  fuera»

—¿Llevar el nombre de la Cecina de León a todos los rincones es un reto para usted?

—Estoy muy emocionada, es un reto tremendo. Todavía es un producto poco conocido y debemos trabajar mucho para seguir promocionándolo.

—¿Por qué considera que el producto es todavía poco conocido?

—Queremos que la gente conozca la cecina desde su calidad, porque el problema es que hasta ahora ha llegado al mercado nacional, sobre todo a Madrid, un producto de mala calidad: seca o poco curada. Tenemos que hacer valer la fuerza de la IGP, sus empresas lo hacen bien, tenemos una certificación.

—Si ahora entrara en una tienda y tuviera que convencer al propietario de que comprara Cecina de León, ¿cómo la vendería?

—Todo son ventajas. Un sabor espectacular y singular, nada es parecido al sabor de la cecina; sólo se hace en León. Baja en calorías, alto contenido en hierro y muy proteica. También fácil de cocinar, es muy versátil en la gastronomía porque marida con muchos alimentos. Además a los niños les encanta.

—Una de los principales metas del sector es la conquista de nuevos mercados, ¿en qué territorios están ahora volcados en la promoción?

—Ahora estamos centrados en la Comunidad Valenciana y Andalucía porque sabemos que de Madrid para arriba la cecina es bastante conocida. Está pegando muy fuerte también en el mercado internacional, por ejemplo, en Suiza donde tienen un producto parecido y por cultura gastronómica les gusta mucho. También se vende bien en Alemania y Francia.

—Los árabes ya se han mostrado interesados en la cecina como alternativa al jamón.

—Conseguir estos mercados supondría una gran baza para la marca Cecina de León. El hecho de que sea de vaca es esencial para estos países, carne curada de vacuno.

—En Estados Unidos sigue el veto, ¿cómo afrontarán la entrada en un país esencial para las ventas internacionales y con un potencial enorme de consumidores?

—El problema lo seguimos teniendo para entrar en Estados Unidos, donde la carne de vacuno europea está vetada desde las vacas locas. Creemos que no tiene sentido y en esta nueva etapa en el Consejo Regulador tenemos previsto realizar labores de lobby para presionar. En Estados Unidos tienen en «beef jerky» y la cecina les encantaría también. Sería un filón poder llegar a este mercado.

—Quién les iba a decir que una dieta, la Dukan, conseguiría miles de fans de la cecina.

—Estamos muy agradecidos a la Dieta Dukan porque ha dado mucho bombo a la cecina. La gente seguidora de este método se lanzó a comer cecina y supuso una gran promoción.

—Erradicar el fraude en la etiqueta es la principal obsesión de la IGP.

—Supone un lastre muy grande. Como le comentaba, la cecina que ha llegado a Madrid hasta hace poco tiempo estaba mal curada y se vendía con el nombre cecina de León. Eso nos ha hecho mucho daño. Muchas empresas que no están en la IGP venden el producto con nuestro nombre, aprovechándose de nuestro sello de calidad. La venta fraudulenta nos perjudica significativamente, ya que más del 50% de la cecina que se vende bajo la marca Cecina de León no está dentro de la IGP y utiliza la marca de manera ilícita

—¿Cómo afrontan la lucha después del varapalo del fiscal de León que consideró que no es delito el mal uso de su marca?

—Cuando conocimos el fallo del fiscal después de nuestra denuncia nos sentimos desamparados. Ahora vamos a encauzar este asunto de otra forma. Seguiremos reuniendo pruebas y presentaremos una queja formal a la Administración, puesto que el uso fraudulento de la marca Cecina de León constituye infracción administrativa en materia de sanidad y consumo. En caso de persistir la situación, interpondremos acciones civiles por competencia desleal.

—¿Cree esencial para el producto entrar en la nueva cocina con los chefs más vanguardistas?

—La cecina es un producto muy versátil para la cocina, un producto novedoso, por su sabor y textura, para los chefs que están buscando siempre algo nuevo. La cecina lo tiene todo. Entre nuestros planes, está también hacer una campaña entre los cocineros para fomentar el producto para que lo incluyan en sus menús y cartas.

—La Cecina de León Reserva tiene mucho que decir en este campo, ¿cómo va su introducción en el mercado?

—Todavía tenemos que trabajar mucho para dar a conocer este nuevo producto. Su llegada al mercado va poco a poco, quien la prueba le encanta, pero debemos hacer una mayor promoción. Se trata de un producto que encaja mejor en los mercados groumet y quizá también mejor en mercados exteriores.

—La agroalimentación es uno de los sectores que aguanta los estragos de la crisis, ¿dónde piensa que están las claves de su resistencia?

—El lado positivo de la crisis es que nos ha empujado al mercado exterior y está funcionando muy bien, antes no sabíamos vender fuera. También la clave es contar con buenos productos y mantener la calidad. En España el buen comer es una forma de disfrutar de la vida y eso no va a desaparecer.

—La potencialidad de la agroalimentación, ¿supone un pilar de futuro esencial en la economía de la provincia o aún debe ser más competitiva?

—Sí, estoy totalmente convencida de su futuro. El sector de la agroalimentación tienen un potencial tremendo y unido al turismo creo que será la base de la economía provincial.

«La crisis nos ha empujado al mercado exterior, antes no sabíamos vender fuera»