martes. 31.01.2023
| Entrevista | Clara Gutteridge|ABOGADA DE REPRIEVE, ORGANIZACIÓN QUE LLEVA LA DEFENSA DE CINCUENTA PRESOS DE GUANTÁNAMO

«Guantánamo es sólo la punta del iceberg, hay cárceles mucho peores»

La experta en «entregas extraordinarias» de presos de un país a otro estudia la implicación de la UE: «Nad
Clara Gutteridge, abogada, ayer en León, donde acudió a dar una conferencia sobre los vuelos de la C

león

La guerra global contra el terrorismo tiene una fecha trágica: el 11 de septiembre del 2001. Tras los atentados contra las Torres Gemelas, el Gobierno de EE.UU. aprueba una resolución conjunta sobre la autorización del uso de la fuerza militar que concede al presidente una autorización sin precedentes para usar la fuerza «contra aquellas naciones, organizaciones y personas» que a su juicio tengan relación con los ataques o con actos de terrorismo internacional que se cometan en el futuro. El 11 de enero se cumplieron siete años de los primeros traslados de detenidos desde Afganistán a la prisión de Guantánamo. Han pasado por esta prisión 800 personas, la mayoría sin cargos ni juicios. Pero es sólo la punta del iceberg. La organización inglesa Reprieve ha sacado a la luz otras tragedias, como las «entregas extraordinarias» -”de un país a otro-” y las prisiones secretas repartidas por todo el mundo. Clara Gutteridge dio una conferencia ayer en León sobre los vuelos secretos de la CIA, invitada por Amnistía Internacional, dentro de la campaña para el cierre de Guantánamo.

-”¿Tiene previsto reunirse con el Gobierno español u organizaciones para perfilar alguna campaña en España?

-”La organización Reprieve, con base en Londres, representa a cincuenta presos que están en Guantánamo y otros presos que están en otras cárceles. Durante mi estancia en España visitaré Vigo, León, Oviedo, Madrid y Palma. Aunque está claro que Guantánamo va a cerrar, lo que se trata es de azuzar conciencias porque su clausura deja más preguntas abiertas que respuesta. ¿qué va a pasar con los presos?. Me reuniré con abogados y con periodistas españoles que conocen los casos de los vuelos de la CIA que utilizaron el aeropuerto de Palma de Mallorca en el 2004.

-”El próximo presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha prometido cerrar Guantánamo en un plazo de dos años ¿por qué cree que se ha dado ese tiempo? ¿no puede agilizarse más esta decisión?

-”Obama, si quisiera, podría cerrar Guantánamo en dos semanas porque lo de los dos años es innecesario. Pero Guantánamo es sólo la punta del iceberg. Hay un montón de prisiones, como Bagram, en Afganistán, con unas condiciones muchísimo peores, que ha ido creciendo a medida en que el número de presos de Guantánamo disminuía. Ningún preso que está allí ha tenido ocasión de ver ni a un abogado. Además de varias prisiones en Afganistán, también ha habido presos enviados para ser torturados a Egipto, Jordania, Marruecos o a los países del cono de África. Todo ese programa de enviar a gente a terceros países empezó con el presidente Clinton, por eso no tenemos mucha esperanza en que Obama termine con esto.

-”¿Con qué dificultades se encontrará Obama para acabar con estas prácticas ilegales?

-”Hay dos cuestiones. Si Obama va a estar dispuesto a terminar con estas prisiones y si va a asumir la responsabilidad por todo lo que ha ocurrido en el pasado. Hay millones de personas que han sido víctimas de tortunas, han desaparecido y encerradas en estas prisiones especiales y esa gente tiene que ser compensada por lo que ha ocurrido.

-”¿Reprieve tiene datos de cuántas personas pueden estar recluidas en estas cárceles, en el limbo jurídico?

-”En la administración estadounidense calculan que sólo por la prisión de Afganistán han pasado 80.000 personas. Hay cuatro tipos de prisiones: las que lleva directamente el ejército americano, como la de Guantánamo y Afganistán; las que son más «oscuras», que las lleva la CIA y no hay ningún dato de las personas que están allí -”ni siquiera la Cruz Roja tiene permiso para acceder-”; las que están en terceros países, pero quienes están detrás son los americanos; y por último, países como Marruecos, Egipto y Jordania a los que se lleva a gente para que sean torturadas, porque saben cómo hacerlo.

-”Además hay que sumar las denominadas «cárceles flotantes» ¿qué se sabe de estas prisiones que están en medio de los océanos en tierra de nadie?

-”Es muy difícil tener datos concretos porque no es fácil localizarlos, se mueven, van de un sitio a otro. Es una práctica que en el cuerno de África está ocurriendo, también en el Océano Índico. Lo sabemos porque conocemos a gente que ha estado allí, pero es imposible calcular.

-”¿Es posible que todo este entramado de prisiones haya existido durante tantos años sin el conocimiento de ningún país europeo? ¿hasta qué grado están involucrados?

-”Todo lo que ha ocurrido no podía haber pasado sin la complicidad de los gobiernos europeos. Todos los gobiernos condenan la prisión de Guantánamo, se rasgan las vestiduras, pero cuando surge la ocasión de cooperar de manera efectiva y ofrecer documentos claves, todo el mundo se echa para atrás, nadie asume la responsabilidad. Los gobiernos europeos tendrían que asumir su responsabilidad por toda la gente que ha desaparecido y todo lo que ha pasado porque todos, de alguna manera, han estado implicados.

-”¿El conocimiento de la existencia de estas cárceles y los vuelos secretos de la CIA tendría que haber dado origen a denuncias de los gobiernos ante la ONU?.

-”Lo podrían haber hecho. Hay gobiernos que están en contra de Guantánamo pero han firmado acuerdos para que los vuelos de la CIA pasen por sus países e incluso paren.

-”¿De qué manera ha colaborado España con Estados Unidos?

-”Por España han pasado por lo menos sesenta de estos vuelos, pero la investigación parte de la prensa o de organizaciones no gubernamentales, como Amnistía Internacional o Reprieve. No hay ninguna dedicación ni interés por parte del Gobierno en investigar este asunto a fondo. Hemos investigado el caso del avión que se detuvo dos veces en Palma de Mallorca en el 2004. Trasladó a presos desde Marruecos a Guantánamo, a tres argelinos desde Afganistán a Argelia, movió a un montón de prisioneros mientras la tripulación del avión estaba en hoteles de lujo en Mallorca pasándolo bien. Todos esos recorridos que hizo el avión salieron a la luz gracias a la labor de la prensa en Palma de Mallorca. Esa investigación deberían hacerla los gobiernos con cada uno de esos vuelos.

-”¿Cuándo llegará el final de estas prácticas?

-”Si Estados Unidos quisiera las prisiones se podrían cerrar de un día para otro, pero el problema es que existe una creciente cercanía entre los países que dicen respetar los derechos humanos y países en los que se tortura abiertamente. Según las convenciones internacionales sobre la tortura ni Estados Unidos ni Inglaterra podrían enviar a gente a Libia, pero se está haciendo. Esas «entregas extraordinarias» comenzaron con Bill Clinton. Son detenidos ilegalmente, que jamás pasan por un tribunal y todo ocurre con secretismo. Es muy poco lo que se puede hacer. Una vez que están en estos terceros países ya no se puede hacer absolutamente nada.

-”¿Hay otras prisiones que os preocupan en países donde no se puede controlar el trato a los presos?

-”Muchos países, como Etiopía o Libia, y sin embargo Estados Unidos tiene muy buenas relaciones con ellos.

-”¿Cree que el conflicto entre Gaza e Israel es otra oportunidad para recrudecer esta práctica?

-”Lo que ha hecho Estados Unidos con los presos es sentar un precedente. Si el país más poderoso del mundo se siente libre para incumplir las resoluciones de la ONU, Israel también puede hacerlo cuando quiera, siguiendo su ejemplo.

«Guantánamo es sólo la punta del iceberg, hay cárceles mucho peores»