viernes. 07.10.2022
Abandono en el Centro Cívico

La ruina invade Ventas Oeste

Los usuarios denuncian la dejadez municipal en el centro cívico del norte de la ciudad con goteras, falta de luces de emergencia o cristales rotos
Estado que presentan las cristaleras de uno de los laterales en el exterior del edificio. RAMIRO

Fue una promesa en 2003, se puso la primera piedra en 2006, se terminó en 2010 y fue inaugurado en 2011. El Centro Cívico Ventas Oeste nació con la intención de dar servicios deportivos y sociales a los barrios de La Inmaculada, Cantamilanos, La Asunción y Mariano Andrés, una zona de la ciudad con una importante carencia de infraestructuras a la que se quiso revitalizar y dar otro aire desde el Ayuntamiento de León, convirtiéndola también en una nueva zona residencial. Un proyecto que costó hacer realidad —al margen del millón y medio de euros de inversión— y en el que no faltaron imprevistos que retrasaron su puesta en marcha durante meses.

Nueve años después de que abriera sus puertas tras muchos reclamos por parte de los vecinos de este barrio del norte de la ciudad, esta imponente infraestructura luce un aspecto bien distinto. Cristales rotos, luces de emergencia que no funcionan, postes de luz exteriores que no se han repuesto y muchas goteras son el resultado de varios problemas que presenta el edificio desde hace años y a los que el Ayuntamiento no ha dado solución hasta el momento.

Edificio moderno
Desde su apertura en el año 2011 el centro arrastra deficiencias que nunca se han abordado


Imagen de uno de los techos del centro. RAMIRO

Sus más de 3.000 metros cuadrados construidos se distribuyen en dos plantas. Abajo está el polideportivo y arriba, biblioteca y salas de usos múltiples. A pesar de su juventud, las goteras son la nota dominante al acceder a la biblioteca, precedida por botes para recoger el agua y papeles de periódico para que la cosa no vaya a más. Problemas con la instalación de aire acondicionado han provocado también que varias partes del techo se hayan desplomado debido a la humedad. Las deficiencias, al parecer, se han detectado desde el principio, pues el centro se abrió al público sin estar completamente terminado para su uso administrativo. El edificio, que se ve moderno y bonito desde fuera, presenta un aspecto de cerca que denota la falta de inversión.

Al parecer, el proyecto, que ganó un concurso en 2003, estaba pensado para otra ubicación y con una orientación distinta a la actual, dos factores que han influido, por ejemplo, en el excesivo calor que denuncian los usuarios con la llegada de la primavera. Tampoco hay zona de carga y descarga y las furgonetas y camiones tienen que subirse a la acera, ni hay un aparcamiento como tal, sino una zona para aparcar que no está señalizada ni cuenta con espacio reservado para minusválidos, lo que complica su acceso al edificio.

Un centro cívico de primer nivel que se ha convertido en un palacio en ruinas.

La ruina invade Ventas Oeste
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