martes 15/6/21
Antonio Silván. candidato del PP a la alcaldía de León y cabeza de lista a las cortes autonómicas

«León debe recuperar el liderazgo que siempre tuvo como ciudad»

Moderación, cercanía a los leoneses e ideas para generar empleo. Son las tres premisas que el candidato ha reclamado a los 27 miembros que integran su lista. Entusiasmo e ilusión completan sus mandamientos, los mismos que quiere transmitir a los leoneses en una campaña «de piel». El turismo, la logística y el futuro del ferrocarril están en su hoja de ruta para las elecciones. Dice que lleva en la sangre lo de alcanzar acuerdos.
Antonio Silván reflexiona en un momento de la entrevista, ayer en Diario de León.

Promete una campaña cuerpo a cuerpo, como en las grandes batallas. Y sale a por todas. Advierte que su ADN lleva la palabra «entendimiento».

—El día en que Herrera le encargó la misión de ser el candidato a alcalde de León, ¿qué fue lo primero que sintió?

—Absoluta responsabilidad. No fue fruto de una conversación, fue fruto de un encuentro amplio muy distendido y responsable por ambas partes. Y yo insisto, encantado de ser el candidato.

—¿Qué criterios ha utilizado para elaborar su lista al Ayuntamiento, qué perfiles la integrarán?

—Para empezar, moderación en sus planteamientos políticos, cercanía a los leoneses e ideas para generar empleo. Considero que las políticas tienen que ir acompañadas de generación de empleo para que sean creíbles. Ofrecemos, por un lado, moderación y diálogo con todos los partidos, vecinos y agentes sociales para el desarrollo de proyectos. En segundo, austeridad en la gestión de proyectos y de los recursos públicos. Y en el tercero, entusiasmo para salir a la ciudad a trabajar, por un lado, también a disfrutar con una ciudad amable, moderna y accesible. Es una lista muy potente, donde están integradas todas las sensibilidades de la sociedad leonesa. Combina renovación, moderación y centrismo y está integrada por mujeres y hombres con acreditada experiencia en la gestión pública, privada y en el día a día.

—No deja de repetir que está sumamente ilusionado con su candidatura a la Alcaldía, sin embargo salta con red en este reto y ya tiene un plan B: es de nuevo cabeza de lista por León a las Cortes. ¿No le resta energía? Tendrá que explicar esta compleja dualidad en muchas ocasiones...

—Para nada. Mi mochila va cargada de ilusión, ganas y fuerza. Esa situación, que por cierto no es novedosa, se da en otros muchos políticos que compaginan la vida parlamentaria con la vida ejecutiva en las alcaldías. No hay ninguna segunda red, precisamente es un valor añadido que se da a la candidatura y a León, que por primera vez tendrá una voz donde se toman las decisiones y esos puentes hay que tenderlos en Valladolid, en Madrid y en Bruselas. Los leoneses tienen que estar tranquilos, León tendrá esa resonancia que merece. Esos puentes deben estar permanentemente abiertos Y todas las candidaturas que se presentan en León tienen ese marchamo: el de abrir esas puertas.

—Sin embargo hay ejemplos como el de Mañueco y Rosa Valdeón que son alcaldes y no fueron de número uno a la lista de las Cortes por su provincia.

—No me tengo que comparar con nadie. El alcalde de Salamanca, Fernández Mañueco, es procurador en las Cortes, eso no plantea ninguna situación novedosa. Insisto, en todo caso es un valor añadido para León y los leoneses y también doble responsabilidad.

—Todos buscan en estos comicios el espacio del centro, incluso el PSOE...

—Respecto a planteamientos de otros partidos mi máxima es máximo respeto. Nosotros vamos a trazar la línea de los leoneses bajo los parámetros de moderación, el flujo de ideas y el diálogo permanente, que lo estoy aplicando antes de la campaña reuniéndome con colectivos que están enriqueciendo plenamente las ideas que traíamos. Ese diálogo y esa permeabilidad la quiero mantener antes y después en el caso de ser alcalde. Creo que el acuerdo, el diálogo y el entendimiento van en el ADN de Antonio Silván y eso es lo que voy a aplicar a partir del día 24 en el caso de que los leoneses me den su confianza.

—De partida, ¿qué ideas tiene para la capital?

—León tiene que recobrar ese liderazgo que siempre ha tenido, del que siempre nos hemos sentido orgullos. Quiero transmitir mi ilusión a todos y para ello debemos trabajar con los mimbres que tenemos. Debemos tener las puertas abiertas para que entren otros elementos que contribuyan a ese desarrollo. León juega con una baza fundamental, el carácter amable y afable de una ciudad atractiva, con un denominador común: el turismo. Jugará un papel fundamental en el día a día de los próximos cuatro años. Hoy tiene un turismo con un prisma cultural, histórico, patrimonial y gastronómico, también sus gentes. Precisamente se ha puesto fin a una Semana Santa inolvidable, había mucha gente de fuera; eso es lo que queremos. Y tengo que adelantarme ya a los acontecimientos. León va a contar con el Museo de Semana Santa. En los próximos cuatros la bandera del turismo va a estar marcada también por el Santo Grial. Soy un auténtico convencido de la fuerza que en todos los sentidos tiene el Santo Grial. Jugarán también un papel fundamental el comercio, pero el comercio nuestro, la hostelería, la nuestra, y la industria a través del polígono de Villadangos, el Cetile, el Parque Tecnológico, la Universidad y el Incibe; es polo de atracción tecnológico para pequeñas empresas, medianas y multinacionales que se van a fijar en León. Y el sector de la biotecnología, bandera también.

—¿Qué ha percibido estos días en la calle? ¿Qué le dice la gente?

—Veo a la gente muy ilusionada y con confianza. Con los colectivos que me he reunido a mí también me han generado confianza, sin perjuicio de la situación complicada que hay en la calle a nivel de empleo. Los datos del paro que se han conocido hoy siguen marcando ese cambio de tendencia, va por buen camino, aunque no debemos caer en la autocomplacencia. Es una mejoría que poco a poco va calando, debemos de estar tremendamente esperanzados.

—¿Qué es lo primero que haría si fuera alcalde?

—Lo primero que trasladaría a los leoneses es que con la ilusión compartida haremos muy fuerte a León en muchos campos. Y eso se lo transmitiría en el minuto siguiente.

—Sí, pero la ilusión no es tangible.

—¿Cómo que no? Perdone, la ilusión mueve montañas, sin ilusión no vamos a ningún lado; es la gasolina. Y eso es también lo que debo trasladar mirando a todos los leoneses a la cara.

—La difícil situación económica que aún arrastra el Ayuntamiento y las duras condiciones del Plan ICO para devolver la deuda dejan prácticamente sin expectativa inversora a las arcas municipales para los próximos años. ¿Con qué fondos abordará sus proyectos, buscarán nuevas vías de financiación?

—En primer lugar estamos sujetos a una condicionalidad de la Hacienda nacional y las instituciones financieras que vamos a cumplir. Pero esas puertas que tenemos abiertas hacia afuera para permitir que entren inversiones no todas tienen que venir acompañadas de dinero público. Soy un firme convencido de la colaboración pública—privada. Hoy las cuentas del Ayuntamiento nada tienen que ver con las de hace cuatro años, están mucho más saneadas, sin estar completamente, pero eso nos permite ya trazar una estrategia, con nuestro objetivo de generar empleo, trabajar y disfrutar de León.

—Todos salen a ganar en estas elecciones...

—Salgo a ganar porque Antonio Silván tiene vocación de ganador, y el PP también, como lo demuestra allí donde gobierna; otros no sé qué harán: no sé si será destruir o no, ganar o no...

—Se puede dar la circunstancia de que necesite pactar para gobernar. ¿De partida descarta ya a candidatos de otras listas?

—Primero, yo salgo a ganar, evidentemente. Segundo, no estoy cerrado absolutamente a nada el día después, ni el día antes. En mi ADN viene el entendimiento y el acuerdo para todo lo que sea generar actividad y empleo en León. Aunque gane, esa moderación y diálogo que he pedido a los míos los voy a aplicar yo al día siguiente, no sólo con los partidos y agentes sociales, también con los vecinos que ya les he dicho que después del 24 tendrán a Silván a su lado hablando.

—Alude a que León debe recuperar su liderazgo, dando la idea de que los cuatro años de Gutiérrez en la Alcaldía han sido perdidos, ¿cómo valora su gestión?

—Yo lo que creo es que la ciudad debe recuperar esa ilusión, esa autoestima en nosotros mismos; llevar la cara levantada, mirar hacia delante y llamar a todas las puertas. ¿El balance? ¡Vaya cuatro años que ha tenido Emilio Gutiérrez y su equipo en la gestión! Un Ayuntamiento en quiebra, fatal; un Ayuntamiento que ahora nos va a permitir, sobre esos cimientos ya consolidados, todavía con recorrido, a nosotros construir una ciudad: ahí introduzco el concepto de recuperar el liderazgo.

—La encuesta de Diario de León pronosticaba al PP una notable pérdida de votos con Gutiérrez como candidato. ¿Cómo va a recuperar ese nicho de votos, cuál es su estrategia? ¿Será suficiente con cambiar al candidato?

—Noo. Es un trabajo día a día, hora a hora, mirando a la gente a los ojos y diciéndoles que confíen en nosotros. Es una campaña de piel para pedir confianza y transmitir que podemos sentirnos tremendamente orgullosos de León. Eso no se logra en los grandes mítines, eso se hace cara a cara, puerta a puerta con el permanente diálogo con los vecinos. Esa es la campaña que tenemos diseñada y a mí, la verdad, no me cuesta; me gusta estar al lado de la gente.

—Podemos trabaja también con la estrategia de la piel, ¿qué fuerza le da al fenómeno de este partido y sus franquicias? ¿Cree que serán decisivos en la gobernabilidad del Ayuntamiento?

—Esa fuerza política, como cualquiera otra, absoluto respeto con sus planteamientos. No voy a entrar a valorar esas situaciones, ni ahora ni mañana. Su nicho de votos tendrá, sus vocaciones... yo mi línea blanca y con los leoneses.

—¿Y qué opinión tiene de José Antonio Diez, su candidato a priori más fuerte?

—Como todos los candidatos, máximo respeto. Es un adversario político con el que a veces tomo vinos, un adversario al que respeto.

—¿Se imagina un acuerdo entre PP y PSOE?

—Salgo a ganar insisto y los escenarios del día siguiente ya se desencadenarán.

—Dada su doble condición, de futuro concejal y procurador, ¿es consciente que puede entrar en conflicto con la Junta a la hora de reivindicar para León y tratar de conciliar su papel de buen soldado de Herrera, la lealtad con él y la disciplina de partido?

—En las Cortes hay muchos alcaldes de muchas ciudades. Pero la lealtad no está reñida con la exigencia, la reivindicación y los planteamientos razonables. Todo se puede hablar. ¿Qué estaríamos diciendo si hubiera sido al contrario? A la vista está que tenemos un gran presidente, totalmente razonable permeable e involucrado con el tema de León. Y la candidatura no es la de Antonio Silván es la de 27 candidatos al Ayuntamiento y 14 a las Cortes. Todos van a aportar su granito de arena.

—La ministra de Fomento avanzó que la integración del tren en la ciudad será plena, sin embargo, el proyecto desvelado traza un semisoterramiento en trinchera. ¿Considera que eso es una integración total o será más ambicioso?

—Se va a ser tan ambicioso como hemos sido estos últimos años exigiendo al Ministerio de Fomento, que tenía un planteamiento diferente al que se va a aplicar. En este caso se lo debemos a Ana Pastor, ha sido sensible porque los proyectos eran otros. Como dijo el otro día, la estación de fondo de saco obedece a otro siglo, no al XXI. Pero hay una ventaja añadida de la fuerza y el motor que va a ser el AVE para León y los leoneses: un potencial como Madrid, a una hora y 45 minutos de nuestra Catedral, el Santo Grial y el Museo de Semana Santa. Tenemos que ser lo suficientemente atractivos para que utilicen el AVE y el viernes se presenten aquí y disfruten hasta el domingo. Cuando hablaba con los hosteleros les comenté que me parece bien que nos vendamos a nosotros mismos la Semana Santa o la gastronomía, pero tenemos que ir con nuestra oferta a Madrid, París o donde sea.

—Como consejero de Fomento le han acusado de no apostar por la plataforma logística de Torneros al no presentar el proyecto la Junta a la convocatoria de fondos europeos. ¿Significa que no considera que se trate de una infraestructura vital para las aspiraciones de León como nudo logístico?

—Por supuesto, como todas. Hace una semana estuvieron en la ciudad dos puertos, uno de ellos de relevancia internacional, el de Vigo, apostando por el potencial logístico de León. Ojalá tengamos que desarrollar el espacio de Torneros, donde ahí no es la Administración son los promotores privados y las empresas las que deben desarrollarlo. No nos hemos cerrado a ninguno, los planteamientos políticos los dejo al lado. Es evidente que todos los espacios privados deben seguir desarrollándose. León está en el Corredor Atlántico, eso no le cabe la menor duda a nadie. León está al sur de los puertos de Galicia, Cantabria y Asturias. La colaboración pública—privada es vital para llenar de proyectos estos espacios a partir de los que tenemos en Villadangos y la Cetile.

—El proyecto de integración de Feve parece que vive un letargo intermitente. ¿Aceptará la intención del Ministerio de que sea el Ayuntamiento el gestor del transporte en esa vía?

—Tengo pendiente una reunión con los responsables del Ministerio para analizar y ver las posibles soluciones a la integración de Feve. Quiero compartir con las asociaciones las soluciones posibles para trasladar una situación en la que todos nos sintamos a gusto.

—Ahora que estará en el otro lado, en el del consorcio del aeropuerto, después de decidir suprimir las ayudas a las aerolíneas para que volarán desde León, cómo afrontará la viabilidad de este espacio?

—Hay que darle viabilidad para que se llene de pasajeros que vengan a León, que sea suficientemente atractivo para que se vengan a gastar su dinero. Los recursos públicos no están en estos momentos para subvencionar un billete, sino para atraer actividad. El aeropuerto es un instrumento vital. Quiero que esté lleno de pasajeros, extranjeros y nacionales, no de leoneses. Hay que vender todos nuestros atractivos turísticos fuera para que vengan aquí en AVE, avión, en coche y también en barco. Ahí están los ferris de Santander, Gijón y Bilbao.

«León debe recuperar el liderazgo que siempre tuvo como ciudad»
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