jueves. 11.08.2022
                      El parque de San Francisco apagó las luces del Come y Calle con San Froilán ya en el horizonte. MIGUEL F. B.
El parque de San Francisco apagó las luces del Come y Calle con San Froilán ya en el horizonte. MIGUEL F. B.

Las fiestas de San Juan y San Pedro del retorno a la normalidad tras la pandemia del covid se apagaron ayer con las luces de las atracciones de la feria y las camionetas de comida del Come y Calle. El recinto ferial de Sáenz de Miera y el parque de San Francisco, fijados como dos de los puntos de referencia de las actividades del programa festivo, aguantaron hasta el final de la jornada, con la música del grupo de rock Goodbye Brators como último sonido dentro del festival Suena León.

El último domingo de la programación de San Juan y San Pedro se entregó a la celebración del Día del Niño en el recinto ferial. Después de once jornadas algo irregulares, la reducción a la mitad de los precios de las cerca de medio centenar de atracciones puso un aliciente para la visita al aparcamiento del estadio de fútbol Reino de León. Sin estos incentivos, pero con la misma receta que lo ha convertido en una apuesta de éxito, el Come y Calle se despidió ya con San Froilán en el horizonte.

Las fiestas han consumido un presupuesto de 815.000 euros, como informó el gobierno municipal. La factura, un 40% más que en 2019, apunta 245.000 en infraestructuras, 198.000 euros en el caché de los artistas de la explanada de los Pendones Leoneses, 97.000 euros en los de la Plaza Mayor, 55.000 en los dos días de fuegos artificiales y 188.000 en otros espectáculos.

León despide las fiestas tras un gasto de 815.000 euros